El director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, anunció que la entidad se tomará al menos 48 horas para determinar si los restos óseos que se están examinando corresponden a los de Sahara Valentina Cardozo. Sin embargo, el alto funcionario acaba de divulgar que parece ser un hecho que se trata de la pequeña de cuatro años, pues el tiempo de muerte que muestra la osamenta hoy bajo análisis corresponde con el tiempo de desaparición de la menor.
Sahara Valentina desapareció el pasado 1° de mayo y ayer la Policía confirmó haber encontrado sus restos, en alto grado de descomposición por haber estado expuestos a animales y al caliente clima del municipio de Tello (Huila). Medicina Legal aseguró que un grupo de patólogos, antropólogos, odontólogos y genetistas trabajan a contrarreloj para darle a conocer al país, en el mayor tiempo posible, la identidad del cuerpo que se encuentran estudiando.
Hace un mes la pequeña quedó al cuidado de su tía, una joven de 15 años, quien vivía en El Vergel, vereda del municipio de Tello. Al momento de su desaparición, las autoridades le dijeron a la familia de la niña que no podían entrar a la región en donde le habían perdido el rastro por tratarse de zona roja.
La razón por la que hoy se conoce que el asesino de Sahara Valentina fue su tío –y presuntamente su padre biológico– Pavel Camilo Barbosa Vargas es porque éste había agredido a un joven en Neiva. Con un arma de fuego lo dejó paralítico y, sabiéndose buscado por la Fuerza Pública, luego de haberse refugiado en la casa de su novia y tía de la pequeña, decidió entregarse el pasado miércoles.
Policías y sicólogos notaron que la versión de Barbosa con respecto a la suerte sufrida por la niña tenía lagunas, y continuaron los interrogatorios hasta que el hombre terminó confesando el espantoso crimen: admitió que la había raptado, aunque aseguró que la niña había muerto accidentalmente. Entregó las coordenadas del lugar donde había enterrado el cuerpo, y hasta allá se dirigieron agentes del Gaula y del CTI para encontrar un cuerpo en avanzado estado de descomposición.
A pesar de los fuertes indicios de que los restos pertenecen a la pequeña de cuatro años de edad, para avanzar con este caso es necesario que Medicina Legal establezca plenamente su identidad.