El magistrado ecuatoriano Daniel Méndez manifestó que la medida obedeció a que Juan Manuel Santos era el único de los procesados sobre quienes se había ordenado la detención.
El portavoz explicó que el expediente seguirá su curso natural, pero la señal fue entendida por el gobierno Santos como un avance en la recomposición de las vías diplomáticas. Precisamente el canciller del vecino país, Ricardo Patiño, había advertido en los últimos días que si el jefe de Estado colombiano decidía viajar a Quito no sería objeto de persecución judicial en razón a la inmunidad diplomática.