El padre Luís Duván Pérez informó a la Defensoría del Pueblo en Ibagué que un hombre le dijo por medio de la confesión que las Águilas Negras le habían dado la orden de asesinarlo.
El desconocido le explicó al párroco que los paramilitares lo habían declarado objetivo militar por haber "colaborado con la guerrilla de las Farc".
El caso fue analizado en un consejo de seguridad encabezado por Oscar Barreto, gobernador del Tolima.
La fuente dijo que el comandante regional de policía, el coronel Julio César Santoyo, ordenó "de inmediato medidas especiales de protección para el sacerdote".