Ante el juez cuarto de conocimiento, el contratista Emilio Tapia Aldana dio detalles sobre los hechos que rodearon la entrega de comisiones para garantizar la entrega del contrato para la prestación del servicio de ambulancias en la capital de la República en el año 2009.
Tapia Aldana aseguró que desde un principio se le puso de presente que los concejales Hipólito Moreno y Andrés Camacho Casado tenían un interés particular en el mismo. Para garantizar su entrega se planeó la modificación y ajustes del pliego de condiciones para que un grupo de contratistas resultaran beneficiados.
Desde 2007 Tapia hacia parte de una “empresa criminal” la cual se había conformado para la entrega de millonarios contratos durante la Alcaldía de Samuel Moreno Rojas. De esta hacían parte el senador Iván Moreno Rojas, el abogado Manuel Sánchez y el contratista Julio Gómez.
En diferentes reuniones fungió como representante de los hermanos Moreno Rojas para la solicitud de dichas comisiones. En los encuentros se le manifestó al entonces secretario de Salud, Héctor Zambrano que para la entrega de dicho millonario contrato existían intereses de los dos cabildantes distritales.
Por solicitud de Iván Moreno Rojas, Tapia se reunió en diferentes oportunidades con las personas interesadas frente a este contrato. Fue el mismo Tapia quien participó en la modificación del pliego de condiciones para participar en el proceso de licitación convocado por la Secretaria Distrital de Salud.
“El compromiso que existía por parte del contratista era utilizar el cupo de crédito establecido en los términos de condiciones para para la comisión, finalmente no se dio así”, precisó. En ese momento se fijó una comisión del 9% para los hermanos Moreno Rojas y otra para los otros intervinientes en la entrega de dicho millonario contrato.
Héctor Zambrano fue la persona encargada de entregar el dinero en efectivo a Tapia para que éste a su vez se los pasara a los hermanos Moreno Rojas. “En calidad de 200 o 300 millones de pesos, yo los iba recepcionando”.
“En una reunión con Hipólito Moreno, Camacho Casado, Federico Gaviria, Héctor Zambrano, Salamanca y yo se determinó para quién y cómo se iban a estructurar las propuestas y cuál era la distribución del porcentaje que se generaba. Se dieron los roles y las tareas dentro de la Secretaria de Salud para el ajuste y el pliego de condiciones”, explicó.
Este dinero iba a ser invertido en una campaña electoral. De todas estas acciones, según el relato de Tapia Aldana, tenía conocimiento directo Samuel Moreno, quien era una de las personas que lideraba la denominada “compañía criminal” que se había conformado desde el año 2007 cuando fue elegido Alcalde Mayor de Bogotá.
La campaña a la Alcaldía
En el año 2007, Emilio Tapia se reunión en la casa de la mamá de los hermanos Moreno Rojas en la localidad de Teusaquillo en Bogotá. En el encuentro participaron Iván Moreno, Manuel Sánchez y Julio Gómez. En ese momento conoció a Samuel Moreno quien estaba en campaña para la Alcaldía de Bogotá.
Semanas antes ya había hablado del tema en el apartamento de Manuel Sánchez para aportar a dicha campaña. “Una vez elegido Samuel Moreno como Alcalde de Bogotá, muchas reuniones con el senador Iván Moreno para definir los roles de distintas personas que participamos en esa empresa criminal”.
El objetivo de Tapia era continuar su participación en dos entidades del Distrito, las cuales “ya había tenido” durante la administración de Lucho Garzón. La idea era garantizar el nombramiento de funcionarios y la entrega de contratos para sus empresas, esto a cambio de comisiones.
“Todos estos acuerdos tienen una finalidad y es la remuneración monetaria. Existían unas exigencias o unas pretensiones que nosotros queríamos, una vez eso se producían todas esas comisiones (…) Todo lo que se solicitaba, las personas que queríamos nombrar o recomendar efectivamente eran realizadas en ese entonces por el titular del Distrito Capital”, indicó.