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Sargento Erazo no tiene ningún rasgo psicótico

La coronel Adriana Camero, directora del Hospital de la Policía, entregó el primer parte médico.

28 de noviembre de 2011 - 04:15 a. m.
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«Por fortuna el sargento Erazo no presentan ningún rasgo psicótico, ha sobrellevado muy bien su cautiverio. Está en un estado postraumático y se le explicó la situación y pues obviamente está en un periodo de duelo porque perdió a sus compañeros, a sus hermanos. Él está siendo tratado por el personal que integra el equipo de salud mental del hospital y hemos detectado un avance muy positivo», dijo la coronel Camelo al señalar que se dará de alta al uniformado cuando se logre determinar si presenta alguna enfermedad tropical.

Según el primer parte médico, el sargento Luis Alberto Erazo, de 47 años, se encuentra en buenas condiciones generales. Se le realizó una cirugía plástica reconstructiva en el pómulo izquierdo, recibió además un tratamiento de salud oral por pérdida de dentadura y de medicina interna e infectología para descartar cualquier patología.

«Fue descartado todo lo que tiene que ver con enfermedades infecciosas. Sin embargo, se le está practicando en este momento un análisis para descartar enfermedades tropicales. Pero en términos generales se encuentra bien», dijo la directora del Hospital de la Policía, quien informó que el uniformado tuvo algunos problemas para dormir pero logró conciliar el sueño luego de media noche.

El sargento que sobrevivió al fusilamiento de las Farc, fue intervenido por una herida de tres centímetros de largo en su mejilla izquierda. Así mismo, se determinó que sufrió hace tres años de una enfermedad que fue tratada con penicilina.

Erazo, llegó el domingo al aeropuerto militar de Bogotá en una pequeña aeronave y de inmediato fue introducido en una ambulancia que le trasladó al hospital de la policía, donde se reencontró con su compañera Elvira, su hija Gisela, de 16 años de edad, y otros familiares.

El agente, herido por disparos y esquirlas de granada que lanzaron guerrilleros de las Farc cuando al comenzar los combates el sábado escapó de sus captores y se internó en la espesa selva del municipio de Solano, en el departamento de Caquetá.

Flor, hermana del sargento, aseguró que «toda la familia está feliz por la noticia», mientras que su hija Gisela, que cumplió 16 años el sábado, lo consideró como «el mejor regalo».

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