A partir de las 11 de la mañana, el juez segundo especializado de Cundinamarca decidirá si condena o absuelve a seis militares adscritos a la segunda división del Ejército, acusados de la muerte del joven Fair Leonardo Porras, quien fue presentado como guerrillero abatido en combate.
Sin embargo, según la Fiscalía el joven fue “reclutado” desde el municipio de Soacha, Cundinamarca y trasladado a Ocaña, Norte de Santander, en donde fue entregado al grupo de uniformados que lo presentaron el 12 de enero de 2008 como guerrillero.
En la investigación se pudo demostrar que el hombre de 26 años sufría de retraso mental, hecho por el cual no podía manipular ninguna arma de fuego, y que dada su condición requería de un cuidado especial.
Los militares que son procesados por los delitos de concierto para delinquir y falsedad en documento privado han sido señalados por varios testigos de haber recibido al joven en el Batallón por un reclutador que recibió un millón de pesos por su labor.
Por estos hechos, un fiscal de la unidad de derechos humanos le solicitó a la juez que emita la máxima condena (60 años) contra los dos oficiales, dos suboficiales y dos soldados.