Los hechos ocurrieron un mes después de que su esposa, Aída Quilcué, máxima autoridad del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organizara una marcha por la carretera Panamericana hacia Cali en contra del gobierno del presidente Álvaro Uribe. En la multitudinaria manifestación los indígenas reclamaron el cese de la violencia contra sus pueblos y la devolución de sus tierras.
De acuerdo con la investigación, tropas regulares habrían disparado al automóvil de Quilcué, en el que se desplazaba su esposo. Fueron 17 impactos de bala encontrados en la camioneta.
Por esto, el 1° de mayo de 2009 fueron detenidos por orden judicial el sargento Alexis Ramírez, el cabo Javier Adolfo Osorio y los soldados campesinos Numar Armido Buitrón, Lisandro Caicedo, Javier Francisco Belalcázar, William Weimar Lemeche y Andrés Casso Chate, quienes desde el lunes se encuentran en un juicio oral ante Juez Segundo Penal Especializado de Popayán.
Los soldados fueron parte de cerca de 10.000 campesinos con quienes el Ejército engrosó sus tropas desde 2003 como parte del programa del Estado para imponer su presencia en el país.