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“Se vino abajo la montaña”

El martes, a las 10 a.m.,  se realizará una audiencia de conciliación en la que un juez determinará las responsabilidades de la constructora Milenio con las víctimas de un derrumbe en  la urbanización Buena Vista Oriental, San Cristóbal sur.

08 de febrero de 2009 - 05:10 p. m.
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Un estruendo fuerte despertó a Raquel Pérez en la madrugada del sábado. Parecía como si su casa, la número 68 de la urbanización Buena Vista Oriental etapa tres, en San Cristóbal Sur, se moviera de un lado a otro. Como pudo se levantó de su cama y entredormida vio una de las ventanas desplomarce. Corrió por sus pequeños, que como sus vecinos dormían, y salió a pedir auxilio.

Eran las dos de la mañana. Un talud de los cerros orientales, que por cerca de cinco años había estado amenazando la estabilidad de las viviendas, finalmente se vino abajo. Al final nadie terminó herido. Los habitantes de la urbanización salieron de sus hogares a la espera del nuevo día y de las indicaciones de las autoridades.

Para la mayoría la situación era familiar. Desde hace cinco años estas 96 familias han sido testigos de cómo la montaña se llevaba las casas de sus vecinos. “En las noches se siente el retumbar de la tierra. Cada rato se oyen vidrios y paredes que se vienen abajo”, dice Marta Sánchez, una de las habitantes de la urbanización.

Los residentes de Buena Vista Oriental, en su mayoría, compraron sus viviendas con un subsidio de $7’600.000 que les dio hace cuatro años la Caja de Vivienda Popular, después de que las montañas de Ciudad Bolívar y Altos de Cazucá sepultaran sus casas de latón y teja. Sin embargo, los derrumbes comenzaron nuevamente.

El reasentamiento

En la tarde del domingo María Sierra miraba entre las latas de seguridad, que habían puesto las autoridades para que no se acercaran a las zonas de peligro, su casa, la número 63, donde había dejado una de sus pertenencias más queridas. “Yo llegué hoy y la montaña había acabado con todo”, decía entre melancólica y colérica.

Mientras tanto Ricardo Cardozo, gerente de la Constructora Milenio, decía ante los cámaras  que se declaraba en bancarrota y que pese a que meses atrás se había comprometido ante un juez a pagar el arriendo de 35 familias, que fueron reasentadas en diciembre, no tenía fondos para ayudar a los afectados con el nuevo desastre.

Desde 2004 comenzaron a presentarse los agrietamientos en las casas de la urbanización. Las autoridades locales comenzaron una serie de reuniones y monitoreos para prevenir los posibles derrumbes. Desde entonces la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias ha evacuado a cerca de 40 familias, entre las que se encuentran las 25 que tuvieron que abandonar sus casa este fin de semana.

Según el alcalde local de San Cristóbal, William Herrera, de las 25 familias que habían sido evacuadas hasta el domingo, 20 habían acogido la orden de irse de la urbanización y, de estas, 12 estaban en casa de sus familiares. Los demás ya habían conseguido un nuevo lugar donde quedarse. “En este momento tenemos un censo de afectados de 60 adultos y 50 niños”, dijo el alcalde.

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Por su parte, la secretaria de Hábitat, Catalina Velasco, explicó que por el momento se ubicará a los afectados en un asentamiento transitorio de emergencia y que se evalúa la posibilidad de que se otorguen subsidios de arrendamiento o que se realicen obras de mitigación para que los habitantes puedan volver a sus casas según cada caso. “Los subsidios de arrendamiento constan de hasta medio salario mínimo. En caso de que sea necesario un reasentamiento se otorga un subsidio de hasta 50 salarios mínimos para compra de vivienda. Lo importante es que no hubo heridos gracias a que comenzamos a evacuar personas desde el viernes”, dijo Velasco.

En julio de 2008 la comunidad  interpuso una acción popular ante el juez 20 administrativo de Bogotá. Este lunes, un representante de cada familia acudirá a la audiencia de conciliación en donde esperan se les resuelva su situación. Entre tanto, los habitantes de Buena Vista Oriental intentan salvar  sus últimas pertenencias de la fuerza de la montaña.

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