Carlos Mario García Dávila, alias ‘Gonzalo’, prófugo de la justicia desde hace cuatro años, pero dispuesto a colaborar con las autoridades de Colombia y Estados Unidos, decidió romper su silencio. El Espectador lo contactó en su sitio de residencia actual, donde vive con su familia. Dice que meterse a la guerra fue un error, pero que ya no tiene sentido lamentarlo. Por eso siente que la mejor manera de enfrentar su pasado es contando lo que hizo. Y está dispuesto a confesarlo ante los jueces.
"Lo mío no es un acto de confesión y estoy lejos de la guerra, pero creo que la sociedad colombiana tiene derecho a saber cómo se hicieron muchas cosas. Por ejemplo, de qué manera se perfeccionó la Ley de Justicia y Paz, en estrecho contacto con los líderes políticos. Más de 10 veces me reuní con congresistas en Bogotá, primero en Residencias Tequendama y después en el Hotel Radisson”.
Dentro de sus contactos nombró al congresista José David Name, quien este lunes emitió un comunicado rechazando estas y otras aseveraciones de ‘Gonzalo’.
Según Name, "ni como cónsul y ni como congresista participé ni he participado en reunión alguna con el mencionado Carlos Mario García, ni con ningún colega del Senado de la República respecto de esta calumniosa versión".
De acuerdo con su comunicado, "desde el 10 de octubre de 1999 hasta el 20 de diciembre de 2004, me desempeñé como Cónsul de Colombia en Nueva York, circunstancia que por obvias razones me impedían discutir una Ley de Justicia y Paz, sencillamente porque no tenía credencial como congresista".
Este es el comunicado:
Ante las declaraciones entregadas al Periódico El Espectador por Carlos Mario García “alias Gonzalo o el Médico”, quien se autocalifica como el Jefe Político de las Autodefensas en el Atlántico, en las cuales hace referencia a supuestos contactos con dirigentes políticos de la región, el senador José David Name Cardozo, se permite precisar lo siguiente:
1. Desde el 10 de octubre de 1999 hasta el 20 de diciembre de 2004, me desempeñé como Cónsul de Colombia en Nueva York, circunstancia que por obvias razones me impedían discutir una Ley de Justicia y Paz, sencillamente porque no tenía credencial como congresista.
2. Ni como cónsul y ni como congresista participé ni he participado en reunión alguna con el mencionado Carlos Mario García, ni con ningún colega del Senado de la República respecto de esta calumniosa versión.
3. Extrañado y sorprendido por tales aseveraciones solicito respetuosamente a los medios de comunicación mayor rigor en la publicación de este tipo de informaciones que producen un gran daño en la vida y honra de una persona que como yo se ha dedicado los más altos intereses de la región y del país.