El martes por la mañana el Ejército encontró una caleta cuya propiedad atribuyó al grupo de ‘Los Mellizos’. Fusiles, morteros y cartuchos hacían parte del material que estaba escondido bajo tierra y camuflado por un cafetal, y que fue hallado en un corregimiento de Ciénaga, Magdalena.
Seis días antes, nuevamente en Ciénaga, el Ejército y el DAS confiscaron un arsenal, al que también señalaron como propiedad de la banda de ‘Los Mellizos’. Ese mismo día el Gaula localizó otra caleta de la misma banda en El Retén, Magdalena. En total fueron incautados 33 fusiles, casi 7.000 cartuchos de diferentes calibres y ocho granadas, entre otros elementos.
Estas tres operaciones hicieron parte de una ofensiva que mantiene la I División del Ejército desde mediados de 2007 contra el grupo de ‘Los Mellizos’, dirigido por los hermanos Víctor Manuel y Miguel Ángel Mejía Múnera. Estos nombres, que empezaron a sonar en 2004 cuando se integraron al proceso de desmovilización de los paramilitares, siempre han estado relacionados con el narcotráfico.
Desde antes que el Gobierno aceptara la dejación de armas de ‘Pablo Arauca’ (Miguel Ángel Mejía Múnera), ya ambos hacían parte de la lista de los más buscados por Estados Unidos. ‘Pablo Arauca’ apareció en Santa Fe de Ralito en julio de 2004 y un año y medio después, el 23 de diciembre de 2005, su bloque ‘Vencedores de Arauca’, se desmovilizó, y su hermano Víctor Manuel hacía parte del grupo.
‘Los Mellizos’ encontraron en la negociación con las Autodefensas el escape al pedido de extradición del gobierno estadounidense. Sin embargo, cuando la administración Uribe notificó la reclusión de los jefes ‘paras’ en La Ceja, Antioquia, en agosto de 2006, los hermanos se dieron a la fuga.
Tres meses después de la desmovilización del bloque Vencedores de Arauca, el bloque Resistencia Tayrona, compuesto por 1.166 hombres y comandado por Hernán Giraldo, hizo lo mismo. Pero la ausencia de Giraldo ha sido reemplazada en estos últimos dos años con la presencia de la guerrilla, y así lo han advertido pobladores de la Sierra Nevada de Santa Marta, quienes ya han sentido el hostigamiento de los insurgentes.
La Sierra es un territorio apetecido por los grupos armados ilegales por la coca y por las rutas que se han construido para su tráfico. Según un informe del Banco de la República, la siembra de cultivos ilícitos empezó hacia 1970. Durante mucho tiempo la región fue dominada por la guerrilla, hasta que Giraldo y los ‘paras’ hicieron presencia.
Los kankuamos, una de las cuatro etnias indígenas que habitan la Sierra, dicen que le han puesto a esta guerra unos 300 muertos. De ellos, más de 100 se le atribuyen a las Autodefensas entre 2001 y 2004. Pero con la desmovilización de Hernán Giraldo, la Sierra nuevamente es un territorio en disputa, y el grupo de ‘Los Mellizos’, al que las autoridades militares reconocen como el ‘Bloque Nevado’, es uno de los contendientes.
Contra este grupo, que actúa en La Guajira, Magdalena y Cesar, los organismos militares y de seguridad comenzaron a mediados del año pasado una gran ofensiva. El primero de enero de este año fue capturado Sixto Manuel Acosta Moreno, alias ‘4,5’, jefe de finanzas del bloque. Entre enero, febrero y marzo, unos 22 integrantes de la banda han muerto en combates. Y las pesquisas de armas y laboratorios continúan.
Sin embargo, esta estructura es un dolor de cabeza para las autoridades, pues su expansión ha sido inevitable. Hace dos semanas, en un consejo de comunidad en Barrancabermeja (Santander), el presidente Uribe advirtió que ‘Los Mellizos’ también estarían detrás del grupo de narcotraficantes ‘Autodefensa Bolivarense de Santa Rosa’, y las autoridades creen que están involucrados con el narcotráfico en otras regiones, como Norte de Santander.
Hace un mes los hermanos Mejía Múnera hicieron saber que se entregaban siempre y cuando los incluyeran en la Ley de Justicia y Paz. Y aunque no se sabe en qué pueda terminar esa exigencia, sí hay dos cosas seguras: ambos siguen siendo requeridos en extradición por el gobierno norteamericano, y para organismos como la Fiscalía General de la Nación, ellos siguen siendo delincuentes por narcotráfico.