Por medio de un comunicado, un grupo de organizaciones de Derechos Humanos y Paz calificaron como “preocupantes” las declaraciones del presidente de la República, Juan Manuel Santos, sobre la presencia en Colombia de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En el documento indican que “es un privilegio” contar con la ayuda y observación de este organismo internacional en Colombia, haciendo énfasis en el trabajo realizado en los últimos años en temas de violaciones a los derechos humanos y la afectación a las víctimas. (Ver «No necesitamos oficinas de DD.HH. de la ONU en nuestro país»: Gobierno)
“No puede ser el Gobierno de Colombia el que unilateralmente decida que la Oficina ya no es necesaria, y menos en un momento en el que la continuación de las violaciones a los derechos humanos y los altos niveles de impunidad evidencian la precariedad de la garantía de los derechos en el país”, precisa el comunicado.
Sobre el caso que causó la más reciente polémica, los defensores de derechos humanos indicaron que la ONU ha sido la encargada de sentar una voz de protesta y llamado de atención sobre “el uso excesivo de la fuerza” por parte de las autoridades en las protestas que se adelantan en el Catatumbo.
“La supervisión internacional en derechos humanos le resulta incómoda, pero ello no es suficiente para suprimirla”, precisa uno de los apartes del documento en el que se hacen señalamientos sobre la necesidad de que este órgano internacional vigile esta situación.
“Por lo anterior, las organizaciones de derechos humanos y paz solicitamos, respetuosamente pero con profunda convicción, que el mandato de la Oficina de la Alta Comisionada en Colombia sea renovado integralmente y por todo el tiempo que sea necesario”, concluye el comunicado.