Con el propósito de que no se tenga en cuenta la transliteración en la que supuestos agentes del B-2 confiesan las torturas contra civiles en el holocausto del Palacio, la defensa del general (r), Iván Ramírez, presentará una reposición ante el Tribunal Superior de Bogotá, dijo el abogado del ex uniformado, John Vásquez.
El jurista manifestó que ante la negativa de que se aceptara la nulidad propuesta ante la juez 51 Penal del Circuito de Bogotá, Cristina Trejos, es preciso acudir a este despacho, toda vez que se trata de una prueba incontrastable, teniendo en cuenta que el la grabación, por razones que se desconocen, está extraviada.
Además, advirtió que no se utilizaron lo mecanismos ortodoxos para efectuar la transliteración, que es el documento legal que hoy reposa en la Procuraduría, frente a la supuesta declaración de dos ex uniformados que reconocen el traslado de varios civiles del Palacio a la Unidad de Caballería, donde habrían sido torturados y asesinados.
"La transliteración debió ser hecha por medios técnicos y por un perito idóneo para esos efectos, ya que a los jueces les tienen prohibido ser juez y parte", agregó el abogado defensor.
Entre tanto, la parte civil y la Fiscalía insisten en que las declaraciones cuentan con todos los requisitos legales para ser descubiertas como pruebas judiciales auténticas, y de ahí que hayan sido tenidas en cuenta en otros procesos, como el del coronel (r) Alfonso Plazas Vega.
Se trata de una casete que fue obtenido por Enrique Rodríguez, padre de uno de los desaparecidos, quien se hizo a la grabación luego de sostener algunas conversaciones telefónicas con los supuestos agentes de inteligencia del Ejército, que insistían en que su hijo, Carlos Augusto Rodríguez, quien administraba la cafetería del Palacio, había sido llevado vivo a la Caballería.
Sin embargo, el señor Rodríguez asistió al restaurante donde fue dejada la prueba, en compañía de una representante del Ministerio Público, quien se llevó el paquete con el casete. Cuatro meses después de legalizada la transliteración, el contenido de la prueba desapareció.
Por su parte, el abogado Vásquez dijo que no se trata de una prueba contundente, aún cuando se trate del argumento más poderoso con el que según él, se sustenta la acusación en contra de su cliente.
El jurista desestimó que los procesos que enfrentan otros militares por el llamado holocausto del Palacio de Justicia tengan alguna incidencia en este juicio, ni siquiera en la eventualidad en la que se genere una condena. Dijo que la acusación en contra de la Décima Tercera Brigada, versa sobre elementos muy distintos.
Agregó que hay una evidente contradicción en las denuncias respecto a las desapariciones, al tiempo que manifestó que su defendido ni siquiera estuvo en el lugar de los hechos.
"Algunos de los desaparecidos dicen que los llevaron a la Escuela de Caballería y los mismos dicen que los llevaron al Coici. Entonces, no puede una persona haber estado simultáneamente en ambos lugares, que es una de las cuestiones que se van a debatir dentro del proceso", puntualizó.