En el búnker de la Fiscalía, donde se encuentra detenido desde hace dos días, el controvertido exsenador Juan Carlos Martínez sigue sosteniendo que el nuevo proceso en su contra, por presuntos nexos con la mafia, es un montaje de la oligarquía que quiere impedir que regrese a la política. Además acusó al presidente Santos de ser su enemigo.
¿Por qué dice que es una persecución política?
Es una persecución política y racial: la oligarquía del Valle y un sector importante de la oligarquía nacional y del gobierno de Juan Manuel Santos tienen interés —y se ha manifestado en reuniones privadas— de impedir que Juan Carlos Martínez vuelva a la política del Valle.
¿Supo de estas reuniones?
Sí, las han hecho en casas de dirigentes políticos. Lo tengo que decir públicamente: de lo que me pase a mí o a mi familia responsabilizo al Gobierno. Sé que esto me va a costar demasiado, pero no puedo seguir permitiendo que por miedo sigan pisoteando mi nombre. Una persona con todos los cuestionamientos, como el presidente Santos, hoy está pretendiendo lavar a sus amigos de la U, que tienen procesos en la Corte Suprema por parapolítica y otros delitos, desviando la opinión hacia Juan Carlos Martínez.
Dice entonces que usted es un chivo expiatorio.
Sí, para ocultar todas las cosas que ocurren en el país. Mi enemigo número uno es el presidente Santos. Hoy se ha dedicado exclusivamente a entregarme como trofeo a sus amigos de la oligarquía vallecaucana. Eso lo puede lograr porque es el presidente, pero algún día será expresidente y la historia le va a cobrar lo que hizo durante el gobierno Samper, cuando trató de unirse con la guerrilla para intentar tumbarlo. Tengo la carne en el asador, sé que me voy a morir, cualquier cosa me puede pasar, pero llegó el momento de asumir la responsabilidad histórica que tengo con mi gente.
¿Cómo va a terminar esto?
Tengo la conciencia tranquila, soy inocente. Yo creo que el país se está dando cuenta de que lo mío es aberrante. Mi enemigo es el establecimiento.