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Tentáculos del cartel de Sinaloa

Las autoridades de Colombia, Estados Unidos y México continúan buscando resquebrajar el imperio del cartel de Sinaloa.

26 de abril de 2012 - 05:35 p. m.
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Desde hace unos años, las autoridades colombianas, mexicanas y estadounidenses tenían claro que el capo más poderoso y temido de México, Joaquín El Chapo Guzmán, estaba intentando expandir el imperio que ha construído a bala y sangre por Centroamérica y Colombia. Con bienes adquiridos a través de una sofisticada red de testaferros, Guzmán ha intentado legalizar su fortuna mientras la justicia ha tratado de atajarlo. Pero la decisión de uno de sus hombres allegados, Pedro Antonio Bermúdez, de colaborar con la justicia norteamericana tiene hoy en jaque a ese imperio del cartel de Sinaloa, al menos en lo que respecta a Colombia.

Así quedó en evidencia luego de que el jueves la Policía allanara 58 propiedades de Bermúdez —conocido en el mundo del narcotráfico como El Arquitecto— en Bogotá, Cali, Medellín y otros siete municipios de Antioquia, departamento en el que Bermúdez se movió como pez en el agua durante más de dos décadas, reconocido siempre como un próspero hombre de negocios. La Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía detalló que se trataba de 36 inmuebles, 15 sociedades, seis vehículos de alta gama y un título fiduciario avaluados todos por más de 15 millones de dólares.

De acuerdo con el subdirector de la Policía, general José Roberto León Riaño, esa institución de la mano con la DEA y el gobierno mexicano están investigando desde 2008 los tentáculos del cartel de Sinaloa en Colombia. El Arquitecto logró amasar una vasta fortuna despachando vuelos de clorhidrato de cocaína hacia México, cargamentos que eran recibidos en los aeropuertos de Cancún, Toluca, Manzanillo o Puerto Vallarta, al parecer con complicidad de funcionarios de seguridad, controladores aéreos y autoridades de vigilancia de ese país. Fue el accidente de un envío al cartel de Sinaloa, precisamente, el que conllevó a la captura de Felipe Bermúdez Durán, hijo de El Arquitecto.

No es la primera vez que incautan una extensa cantidad de bienes relacionados con El Chapo Guzmán y Bermúdez. A mediados de 2010, la Dijín incautó 264 bienes de esa organización, avaluados en unos $150 mil millones. Pero las autoridades saben que Guzmán y su socio El Arquitecto han adquirido propiedades en Ciudad de Panamá y la capital mexicana, y hacia allá está apuntando la siguiente fase de esta gran operación contra el narcotráfico. Durante más de 20 años, Bermúdez pasó de agache en el radar de las autoridades, siendo conocido en Antioquia por su hostería Llano Grande, ubicada en Rionegro y usada como sitio exclusivo para eventos sociales.

Según información de los cuerpos de seguridad colombianos, Bermúdez y El Chapo se conocieron cuando el primero trabajaba para el cartel del norte del Valle, como mano derecha de Luis Hernando Gómez Bustamente, alias Rasguño, quien fue capturado en Cuba en julio de 2004. En ese momento, creen los organismos de seguridad, Rasguño iba rumbo a México para buscar protección de sus socios como El Chapo Guzmán. Alguno de esos socios le había facilitado incluso un pasaporte mexicano, con el nombre de Arturo Sánchez Cobarrubia. Ahora, tanto Gómez Bustamante como Bermúdez Suaza colaboran con la DEA en un intento por conseguir negociar penas más bajas y, posiblemente, beneficios para sus familias.

El Arquitecto, sin embargo, no es el único con el que se han evidenciado los nexos entre los ‘narcos’ colombianos y el cartel de Sinaloa. Este diario reveló en septiembre del año pasado que una organización narcotraficante de origen familiar, los hermanos Cifuentes Villa, también tendría nexos con Guzmán y la gente de Sinaloa. Una investigación coordinada entre las autoridades de EE.UU. y Colombia llevó a la incautación de más de 300 bienes, avaluados en unos $250 millones. En esa investigación resultó detenida en Medellín Dolly Cifuentes Villa, otro de los enlaces claves de El Chapo en el país.

En febrero pasado, la policía federal mexicana estuvo a punto de capturar a Guzmán en una mansión localizada en Baja California. “Sabemos que estuvo ahí”, dijo públicamente en ese entonces José Cuitláhuac Salinas, subprocurador de investigación especializada en delincuencia organizada de México. No obstante, una vez más, El Chapo se les voló. Las autoridades esperan que los allanamientos que se vienen logren afectar seriamente las finanzas de este jefe de la mafia, para así impulsar su sometimiento o lograr su captura.

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