A puerta cerrada se realizó ayer la audiencia de imputación de cargos contra dos de los presuntos responsables del asesinato del neurólogo Jorge Santiago Daza Barriga. Se trata de Apolinar Betancur Ramírez y Breider Alexánder Mercado Sarmiento.
La audiencia fue a puerta cerrada por solicitud de la Fiscalía, con el fin de proteger a las fuentes humanas que permitieron la captura de estas dos personas y quienes, se espera, recibirán parte de las recompensas anunciadas por las autoridades para dar con los responsables del hecho.
Betancur, de 35 años de edad y oriundo de Necoclí (Antioquia), es quien supuestamente manejaba el Hyundai Elantra de placas QGX 474 desde el que le dispararon a Daza. Se encontraba escondido en Riohacha (La Guajira), donde fue capturado el pasado martes.
Por su parte, Mercado, de 32 años de edad y proveniente de Barranquilla, fue capturado en Soledad (Atlántico) y, de acuerdo con las autoridades, al parecer fue la persona encargada de comprar el mencionado automotor que, curiosamente, estuvo en poder de por lo menos cuatro personas en menos de dos meses, entre ellas Mercado. El carro, modelo 2003, fue hallado parcialmente incinerado pocas horas después del homicidio, en el sector de Villa Carolina, en Barranquilla.
Ni Mercado ni Betancur son desmovilizados. No obstante, no se descarta que tengan nexos con alguna banda criminal, puntualmente con la comandada por el narcotraficante Marcos Figueroa García, alias Marquitos. Las autoridades siguen tras la pista del asesino de Daza, hermano medio del excongresista y excandidato a la Gobernación de La Guajira Bladimiro Cuello Daza.
Precisamente, Cuello Daza ha dicho que la muerte de su familiar fue un “crimen político”. “A Jorge Daza lo asesinaron Kiko Gómez (el exgobernador de La Guajira Juan Francisco Gómez Cerchar) y Marquitos, por denunciarlos”, sostuvo la senadora Claudia López el pasado 25 de enero.
De hecho, las autoridades han encontrado varias coincidencias entre el asesinato de Daza y algunos homicidios por los que se investiga al exgobernador Kiko Gómez, a Marquitos y a su gente, entre ellos el del empresario Henry Ustariz, perpetrado en Barrancas (La Guajira) el 2 de abril de 2008, y el de su esposa, la exalcaldesa de Barrancas Yandra Brito Carrillo, cometido en Valledupar el 28 de agosto de 2012.
A Daza, Ustariz y Brito los asesinaron desconocidos que los interceptaron y les dispararon desde un carro en movimiento y que luego huyeron. Asimismo, hay varias similitudes entre el crimen de Daza y el de tres personas asesinadas el 9 de agosto de 2011 en Riohacha.
Se trata del asesor del Ministerio de Transporte Dilger Elkin de Jesús Becerra; su conductor, Iván Martínez Aroca, y una persona que se encontraba con ellos, Jesús Bonivento Barros, quienes, al igual que Daza, fueron interceptadas por un grupo de desconocidos que los acribillaron. Luego, la camioneta usada en el ataque fue encontrada incinerada en el sector de Juan de Aragón, cerca de la vía que conduce de Riohacha a Valledupar.
Por este hecho, el pasado 19 de febrero la Fiscalía le imputó a Marquitos los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas de fuego y concierto para delinquir agravado y además le impuso una medida de aseguramiento que se hará efectiva cuando Marquitos, quien al parecer se encuentra en Venezuela, sea capturado.
Mientras tanto, el cuestionado exgobernador de La Guajira Kiko Gómez sigue preso por su presunta alianza criminal con Marquitos, la misma que habría acabado con la vida de Daza.
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