Un informe del Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado (Pahd) precisó que de los desmovilizados en septiembre pasado, 346 pertenecían a las Farc; 23, al Eln y cinco a grupos disidentes.
Los ahora ex combatientes decidieron entregarse en unidades militares y policiales, en Personerías (Defensorías municipales del Pueblo) y ante organismos de asistencia social, en distintas regiones, agregó el informe oficial.
Desde el 7 de agosto de 2002, cuando el presidente, Álvaro Uribe, inició su primer mandato, un total de 17.068 combatientes han decidido abandonar la lucha armada.