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Una carrera en solitario por la Procuraduría

La candidatura de Alejandro Ordóñez Maldonado cabalga sobre el prolongado silencio del Gobierno y la Corte Suprema de Justicia para postular los dos nombres restantes de la terna para la Procuraduría.

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Con semejante ventaja, y mientras Corte y Ejecutivo se rehúsan a destapar sus cartas, el ex consejero de Estado de origen conservador, calladamente, ha venido ganando adeptos en el Congreso y, ante la eventualidad de una campaña solitaria, su nombre se consolida en los pasillos del Legislativo. Y, como cosa curiosa, hasta en la misma Casa de Nariño que no ve con malos ojos que Ordóñez reemplace a Edgardo Maya Villazón.

“Ha hecho campaña en solitario y eso lo ha fortalecido, porque no ha tenido competidor, pero además es un hombre de excelentes formaciones jurídicas. Él ya se reunió con bancadas oficialmente y dijo que su labor será muy ligada a la función preventiva de Derechos Humanos y disciplinaria. Además el Presidente nos dijo en una reunión que Ordóñez le parecía un excelente candidato”, contó el senador de Convergencia Ciudadana Samuel Arrieta. Otro parlamentario anticipó la estrategia del Gobierno que se viene. “Todo depende de a quién nombre la Corte, pero en todo caso, el Presidente va a ternar a alguien de buen perfil académico pero poca fuerza política para que gane Ordóñez”.

Otros, en cambio, siguen sosteniendo a pie juntillas que el candidato de Uribe es el magistrado de la Corte Constitucional Rodrigo Escobar, pero que su nombre no se ha hecho oficial hasta tanto la Corte Suprema no defina su postulado, que ya los entendidos dan por sentado de que será el ex comisionado de paz, Camilo Gómez. De cualquier manera, el respaldo político que ha logrado atraer Alejandro Ordóñez Maldonado en las últimas semanas ha despertado suspicacias en académicos, juristas y columnistas –como Daniel Coronell–, que lo califican como ultraconservador de ideas retardatarias, que hace un par de años demandó a Daniel Samper Ospina por la recreación que hizo la revista Soho del cuadro de ‘La última cena’.

Más allá de sus posiciones ideológicas, lo cierto es que algunos le critican a Ordóñez que como consejero de Estado, hace un año, fuera el que abanderara en la corporación la tesis de que William Montes no debía perder la investidura como senador, pese a haber firmado el Pacto de Ralito para refundar la Patria y no haberse declarado impedido para votar la Ley de Justicia y Paz. El consejero Marco Antonio Velilla cuestionó la decisión y le recordó a Ordóñez que hace varios años, en un asunto similar, al resolver una acción de pérdida de investidura en contra del congresista Fabio Valencia Cossio, fijó una posición diametralmente opuesta, por lo que Velilla manifestó su asombro “por la fragilidad de la memoria” de Ordóñez Maldonado.

Agregó Velilla en su salvamento de voto que Ordóñez sostuvo que en el caso de Fabio Valencia éste debía perder su investidura porque participó en las negociaciones de paz con las Farc, al tiempo que se desempeñaba como parlamentario. El Consejo de Estado, sin embargo, no sancionó a Valencia. “La sentencia parece plasmar un peligrosísimo antecedente mediante el cual todo ordenamiento jurídico podría ser desconocido so pretexto de la paz, lo cual está abriendo la compuerta a las más escandalosas decisiones judiciales”, manifestó en ese momento Alejandro Ordóñez.

No obstante, siete años después, como ponente del caso de William Montes, el ex magistrado Ordóñez le dio un giro de 180 grados a su tesis, como se lo recordó el magistrado Marco Antonio Velilla. “No puede dársele al Pacto de Ralito la connotación de noble y altruista que, al parecer, se le pretende reconocer en la sentencia de la cual me aparto, sino todo lo contrario: un pacto siniestro, tendiente a proteger el interés personal de los asistentes a la reunión, lo cual lejos de desmontar el paramilitarismo buscaba su afianzamiento”. Un magistrado de la Corte Suprema le dijo a este diario que con semejante antecedente era obvio y comprensible que en la Casa de Nariño, desde hace un tiempo, estuvieran apoyando a Alejandro Ordóñez a la Procuraduría.

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