En la reunión entre Uribe, el canciller Jaime Bermúdez y el ministro de Defensa Juan Manuel Santos se revisaron los mecanismos de coordinación institucional y se unificaron criterios frente a los temas de ambas carteras y reiteró el pedido de que se tenga sumo cuidado en las declaraciones que comprometan las políticas internacionales, las cuales deben ser emitidas por el Ministro de Relaciones Exteriores.
Al término del encuentro el jefe de Estado respaldó a Santos y le pidió que prolongue su estadía al frente de la cartera de la Defensa para que siga avanzando en "su exitosa tarea de devolverle la seguridad a los colombianos".
Así mismo, Uribe decidió no convocar al Consejo Superior de Seguridad y Defensa, que solicitaron los altos mandos de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, debido a que ya están definidas las directrices para enfrentar la amenaza terrorista de las Farc desde el exterior.
Todo indica que el hecho de que sin ningún tipo de conversación entre los Altos Mandos Militares y el mismo Presidente se diera la petición de llamar a Consejo de Seguridad y Política Exterior causó malestar en el Palacio Presidencial.
Fuentes de la Casa de Nariño señalaron que Colombia respetará los parámetros fijados en política exterior y no se permitirá volver a una nueva puja diplomática con Venezuela y Ecuador.
El presidente Uribe considera que ese tema está cancelado, y que no cambiará el respeto por la soberanía de los países vecinos, compromiso que fue adquirido en la Cumbre de Presidentes del Grupo de Río hace un año.
Las relaciones entre Colombia, Ecuador y Venezuela siguen heridas un año después de la operación militar colombiana contra un campamento de las Farc en suelo ecuatoriano, que aún despierta un acalorado cruce de acusaciones entre sus Gobiernos.
Las recientes declaraciones del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, en las que defendió la incursión como "un acto de legítima defensa", y las informaciones sobre la presencia de líderes guerrilleros en Venezuela y Ecuador desataron respuestas airadas de sus vecinos.
El Gobierno venezolano rechazó las declaraciones de Santos, que calificó de "irresponsables", y señaló que constituyen "una amenaza a la estabilidad y soberanía de los países de la región".
Por su parte el Ministerio de Exteriores ecuatoriano, Miguel Carvajal, expresó a la OEA su "preocupación" por esa información, atribuida a "los organismos de inteligencia" de Colombia sobre la presencia de lideres guerrilleros en su territorio.
Además, pidió al organismo interamericano que traslade al Ejecutivo de Colombia "la necesidad de que se proporcione a Ecuador información precisa acerca de la ubicación de los referidos altos mandos de las Farc".