El director del DAS Felipe Muñoz parece ser el más desconcertado. Hace un mes llegó a la cabeza de este organismo y ya le toca frentear un escándalo de marca mayor. Pero no sabe qué hacer distinto a confiar en la Fiscalía y la Procuraduría. Mientras busca las pruebas de las interceptaciones telefónicas ilegales de las que hoy habla todo el país, él dice que tiene toda la autonomía que le dio el Presidente de la República para tomar decisiones y que, por lo pronto, va a propiciar un “revolcón” en las áreas de inteligencia, contrainteligencia y las salas de interceptación.
¿Cómo ve hoy todo el escándalo que se ha formado alrededor del DAS?
El tema de las grabaciones lo tiene que definir la Fiscalía y desde el domingo lo hace, no porque allanaran el DAS sino porque yo llamé al Fiscal y le pedí que mandara un grupo de investigación. En el interior del DAS la gente está muy dolida y con toda la razón, hay muchos que se hacen matar en la calle por su institución. Yo siento que existe un linchamiento contra el DAS y que habría que ponerle un poco de calma al tema de las supuestas ‘chuzadas’.
¿Pero ya se ha venido aclarando desde qué sitios se hacían esas chuzadas?
Eso me parece muy delicado. Creo que hay que tener cuidado con andar publicando fotos de fachadas de lugares en donde se manejan investigaciones delicadas contra las Farc y otros grupos, se pone la vida de las personas en peligro. Pero es obvio que todas las agencias de inteligencia tenemos fachadas.
¿Cómo hace el DAS las interceptaciones?
A través de tres salas fijas que se llaman, como ya se sabe, Vino, Plata y Amarillo. Dos funcionan en instalaciones del DAS, tenemos capacidad de intervenir 400 líneas en cada sala. Pero una línea sólo se puede intervenir con una orden judicial, y los detectives tienen que llenar unos formatos que justifiquen esas interceptaciones. Eso fue lo primero que me entregó la Fiscalía ayer en cadena de custodia: todo el material de las salas de interceptación. Sin embargo, no se puede linchar el tema de las interceptaciones. El señor Fiscal dijo que se cerrarían las salas, pero eso sólo le conviene a los malos que estamos oyendo.
¿Cómo funcionan esas tres salas?
La sala Vino trabaja con las 27 seccionales que hay del DAS en el país. La sala Plata trabaja con la Dirección General Operativa y la sala Amarillo trabaja con entidades de inteligencia internacionales, que nos ayudan con equipos y a entender y a manejar el tema porque lo hacen mejor que nosotros. Somos la agencia estatal que tiene menos capacidad de interceptación, la Policía tiene unas 15 salas y la Fiscalía, unas 25.
¿Quiénes tienen acceso a los equipos móviles que interceptan llamadas?
Estos equipos son como unos maletines, pero para sacarlos hay unos protocolos, unas órdenes de trabajo en la que el detective tiene que relacionar el sitio donde se va a hacer determinada acción. La Fiscalía es la única que autoriza su uso.
¿Qué le ha comentado el Presidente sobre este escándalo?
Está indignado y tiene razón, porque él nunca ha dado instrucciones de ‘chuzar’ los teléfonos de nadie. También lo tiene mortificado el tema de las deslealtades. Él me ha dicho que tome decisiones y que tengo su apoyo para hacer lo que haya que hacer dentro del DAS.
¿Usted qué hipótesis tiene sobre lo sucedido?
Yo no tengo hipótesis, porque no trabajo en la Fiscalía. Es posible que haya habido grabaciones ilegales y que se hayan hecho con equipos portátiles o en las salas de interceptación del DAS, pero le corresponde al fiscal delegado ante la Corte aclararlo probatoriamente. Pasó el viernes, el sábado y el domingo y aún no hemos encontrado las pruebas.
¿Son chismes entonces?
Yo no estoy diciendo eso. En el artículo de Semana hay cosas ciertas. Hay dos funcionarios que le entregaron antecedentes del DAS al bloque Centauros, lo confirmamos ayer después de una auditoría. Yo le aclaro que mi pelea no es con la prensa, tampoco creo que exista una conspiración. Lo que creo es que hay una mafia que quiere afectar la seguridad nacional.
Según usted, ¿qué hay de falso en el artículo de ‘Semana’?
Se dice que información del DAS terminó en manos de un frente del Eln en Arauca. Yo le pregunté a la directora general operativa que corroborara con el director seccional de Arauca y con la brigada de esa zona para saber si era cierto. El director de Arauca me dijo: Hablé directamente con el general Rafael González, quien fungió como comandante de la Brigada 18 de ese departamento hasta diciembre de 2008 y manifestó: ‘Nosotros no hemos realizado ninguna operación donde se haya incautado computadores al Eln’. El oficial de inteligencia del B2 de la brigada 18, teniente coronel Rafael Ávila, manifestó no haber realizado operaciones donde se haya incautado computadores al Eln. Eso tendrá que aclararlo la Fiscalía. El facsímil que sacó Semana no aparece registrado, el número no coincide con los registros del DAS.
¿Y qué puede decir sobre acciones ilegales en el manejo de antecedentes?
Yo ordené que se hiciera una auditoría de los años 2006 y 2007 y está claro que se usó un anexo para pedir antecedentes. Ya están identificados dos funcionarios. El anexo lo usaron de forma fraudulenta para averiguar antecedentes de cinco señores, como menciona la revista, y acabó en manos de ese señor Nicolás Escobar.
¿Qué hay del capitán (r) Lagos? ¿Qué dijo al renunciar?
Cuando yo llegué, por el sentido protocolario, los funcionarios de libre nombramiento y remoción presentaron renuncia, y yo estaba evaluando esa situación antes del escándalo. Así renunció el capitán (r) Jorge Lagos.
¿Por qué aceptarle la renuncia a Lagos y no a Tabarez?
Porque no he tenido tiempo de acabar la evaluación.
¿Cuántos hay en evaluación ahorita para tomar una decisión?
Por lo menos 10 personas de las áreas de las salas, de inteligencia y de contrainteligencia.
¿Es decir, funcionarios de tercer nivel son los que van a pagar?
A mí me han preguntado si voy a renunciar y ya dije que no. Me indagaron cuánta gente voy a botar y todavía no sé. Sería fácil decir que determinado funcionario fue quien hizo las interceptaciones, pero no lo sé. Lo que creo es que se necesita una reforma inmediata y más control.
¿Qué va a hacer como director del DAS para comprobar si las grabaciones son ciertas o no?
Trabajar con la Fiscalía y la Procuraduría para que hagan las averiguaciones internas. Se tomaron unas decisiones administrativas y se relevaron a unas personas de sus cargos. La solución es saber la verdad para saber cuál es la solución, no sea que estemos aplicando la receta equivocada al problema que no es.
¿Qué dice de los correos ‘chuzados’?
El mail de Félix de Bedout, del que hace mención la revista Semana, se lo dieron, en la misma revista a quien estaba como mi jefe de prensa. Se lo dieron impreso. Interceptar correos sí que es jodido. Hay unas máquinas que logran hacerlo cuando se desencripta la clave. No digo que no haya pasado, pero en ese caso lo tengo porque el papel nos lo entregaron en la revista.
¿Y las irregularidades se presentaron en las oficinas fachadas?
Hay que investigar porque en las salas de fachada se tiene menos control y se requiere que la información sea compartimentada. Yo pregunté si en alguna de las fachadas hay equipos de interceptación y la respuesta fue que no. De todos modos, esas oficinas logran infiltrar mejor a las organizaciones ilegales. Su procedimiento es más sofisticado y técnicamente fueron hechas para que la gente logre moverse con más facilidad. Por lo que descubrirlas tiene unos riesgos que hay que manejar con cuidado.
¿Qué va a pasar con el capitán (r) Tabarez?
Estamos evaluando el tema de inteligencia. Vamos a hacer un revolcón en las salas de inteligencia, contrainteligencia, poligrafía y traslados.
En las conversaciones que usted ha tenido con el Presidente, ¿él le ha sugerido acabar el DAS?
No, y me parece una solución facilista hacerlo.
¿No cree que el DAS debería dejar de depender de la Presidencia?
Así funcionan las centrales de inteligencia en el mundo. El DAS tiene que recibir es un foco misional, pero eso no es tan fácil.
¿Qué saben sobre el caso de la detective asesinada, Andrea Flórez?
Yo sé lo que me ha dicho el fiscal que lleva el caso, que es el fiscal 298 de la Unidad de Vida de la Fiscalía. Él me dijo que, según el proceso, la muerte de la detective no tuvo que ver con su trabajo. Cualquier información al respecto será con base en la investigación de la Fiscalía.
¿Si las grabaciones aparecen, usted se compromete con el país a revelarlas?
Me comprometo a eso.