A través de una carta firmada por Rene Guarin Cortes, hermano de una de las víctimas del Palacio de Justicia y en nombre de los familiares de los desaparecidos del holocausto perpetrado el 7 de noviembre de 1985, se cuestionó al Instituto de Medicina Legal por el tratamiento que se ha tenido en la investigación de los hechos pues, según señala la misiva, además de la entrega de restos no se saben elementos que realmente informen lo que pasó.
“Preocupa que el Estado colombiano en este caso, haya terminado siendo reducido a una oficina más, limitada a ejercer funciones de ‘entrega de restos’, sin que la labor de identificación sea acompañada por unas pesquisas que permitan conocer la verdad de lo que ocurrió con nuestros familiares en el año 1985”. Las víctimas señalaron que constantemente reciben anuncios de aperturas de nuevas líneas de investigación que no avanzan.
(Lea: El levantamiento y entrega de las víctimas del Palacio de Justicia, un caos que nunca se investigó)
En la carta, Rene Guarin Cortes se refirió al caso específico de su hermana Cristina del Pilar Guarín, otra de las desaparecidas en el Palacio de Justicia y de quien fueron encontrados los restos en el cementerio Jardines de Paz, donde se creía que estaba sepultada Marina Isabel Ferrer, otra de las víctimas del holocausto. Ella, a su vez, fue hallada en otra tumba. Los restos de Cristina Guarín fueron entregados a su familia en una ceremonia pública en septiembre de 2016.
“El caso particular de mi hermana no ha tenido ningún avance la versión recogida por la Fiscalía en la ciudad de Cartagena a los familiares de Marina Ferrer, quienes afirman nunca haber enterrado trozos de falda ni huesos de su mamá, como aparecieron dentro de la tumba de la señora Marina 30 años después”, señaló Guarin.
(Le puede interesar: Radiografía de la investigación del Palacio de Justicia)
Este, sin embargo, no es único caso de las irregularidades en el esclarecimiento de los hechos del Palacio de Justicia. Los restos de Luz Mary Portela, otra de las desparecidas, fueron ubicados en una tumba donde supuestamente estaba sepultada Libia Rincón Mora, otra de las víctimas. A su vez, los despojos mortales de Libia Rincón fueron encontrados en la tumba de la auxiliar del Consejo de Estado, Blanca Inés Ramírez.
De igual forma, cuando la justicia exhumó en el cementerio Jardines de Paz el cadáver del magistrado auxiliar de la Corte Suprema Emiro Sandoval se encontró con los cuerpos de dos personas, pero ninguno de los dos correspondía a los restos del magistrado, cuyo cadáver fue igualmente hallado en el cementerio del Sur e identificado en febrero de 2017.
(Lea: Exhuman cuatro cuerpos de policías muertos en el Palacio de Justicia)
El pasado 9 de noviembre la Fiscalía citó al entonces director de Medicina Legal, Carlos Valdés, por las irregularidades en la entrega de los cuerpos. Valdés afirmó que que la ciencia “fue asaltada y fue obligada” en relación con la intromisión de militares, uniformados de la Policía y los jueces penales. “En esa época yo era estudiante de medicina y veía a muchos de mis profesores allí, en las tareas del Instituto. Eran personas muy idóneas y la única explicación que hoy puedo dar, después de 33 años, es que sí hubo presiones para la entrega de los cuerpos».
(Lea: Los muertos equivocados del Palacio de Justicia)