El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Achiote, la planta que pinta de rojo su cocina: aprenda a cultivarla

El achiote es una planta popular en América Latina que destaca por sus colores rojos. Descubra cómo puede cultivarlo.

29 de septiembre de 2025 - 01:21 p. m.
Los frutos del achiote, en donde se encuentran sus valiosas semillas.
Foto: Pixabay
PUBLICIDAD

Si ha tenido la oportunidad de visitar un jardín o una finca en clima cálido, seguramente ha visto una planta de frutos rojos intensos que llaman la atención a simple vista. Más que un simple arbusto ornamental, el achiote es una planta con un profundo valor cultural y económico: de sus semillas se obtiene un colorante natural utilizado en la gastronomía, la industria y las tradiciones de América Latina y el Caribe. Quédese para descubrir su historia, sus usos y cómo puede tenerla en su patio.

El achiote es un árbol o arbusto pequeño originario de América tropical, probablemente del suroeste de la Amazonia, que alcanza entre 2 y 10 metros de altura. Esta especie de la familia de las bixáceas ha sido cultivada desde tiempos precolombinos en países como México, Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia y Venezuela. Se caracteriza por sus hojas grandes y lustrosas de color verde intenso, flores rosadas o blancas de 4 a 6 cm de diámetro, y frutos en forma de cápsula espinosa que pueden ser verdosos o morados según la variedad.

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México, se tiene evidencia que los pueblos indígenas de Sudamérica y las Antillas utilizaban las semillas de achiote desde hace más de 3000 años, comenzando su cultivo hace aproximadamente 1000 años. A la llegada de los europeos, era una planta común entre los pueblos del continente, usada principalmente como pigmento alimentario, textil y corporal, además de como especia. Durante el periodo colonial se expandió su uso, exportándose hacia Europa y Asia en el siglo XVII, llegando incluso a Filipinas a través de la ruta del Galeón de Manila.

Esta capacidad de pigmentación la convirtió en un elemento fundamental en la gastronomía latinoamericana, pues se usa en la hallaca venezolana, la cochinita pibil mexicana, el locro boliviano, y diversos platos de las cocinas ecuatoriana, colombiana y peruana. Las semillas también se machacan para crear una pasta que aporta sabor intenso a salsas y carnes.

Por otro lado, según el Missouri Botanical Garden se le atribuyen múltiples propiedades medicinales: antiagregante plaquetario, astringente, antiséptico, antibiótico, antiparasitario, antioxidante y cicatrizante. El modo de uso es que las semillas molidas tratan sarampión, viruela y afecciones estomacales; la pulpa se usa en quemaduras; y las hojas sirven para malestares de garganta, inflamaciones y problemas respiratorios.

Cultivo

1. Elección del sitio y preparación del suelo

Antes de sembrar, es fundamental escoger el lugar y preparar el suelo de forma adecuada.

2. Propagación — paso a paso

La forma en que inicie el cultivo puede ser por semilla o por estaca; ambas opciones son sencillas si se siguen los pasos correctos.

3. Trasplante y plantación definitiva

4. Riego y manejo del agua

5. Fertilización y abonado

6. Poda

8. Plagas y enfermedades

Cosecha

Tras algunos años de cuidado (de dos a cuatro años aproximadamente) y mantenimiento, el achiote estará listo para dar frutos. Esta etapa es crucial, pues de ella se obtiene el producto más apreciado: las semillas que se transforman en el característico colorante y condimento natural.

No ad for you

La producción comercial suele estabilizarse entre el tercer y cuarto año. Los frutos, que miden menos de 5 centímetros de diámetro y son de un rojo brillante, se recolectan de forma manual. En regiones donde se cultiva de manera regular, la cosecha suele concentrarse entre diciembre y mayo, aunque puede variar según las condiciones locales.

Para cosechar correctamente, siga este procedimiento:

  1. Espere a la maduración: después de la floración, los pétalos se marchitan y se forman cápsulas espinosas de color carmesí que contienen las semillas.
  2. Proteja las cápsulas: coloque bolsas sobre las cabezas de semillas para evitar que caigan al suelo cuando maduren.
  3. Seque en la planta: deje que las cápsulas se sequen mientras aún están adheridas, lo que facilita que las semillas alcancen la madurez completa.
  4. Recolecte las semillas: retire las cápsulas secas, ábralas y recoja las semillas, que tendrán un color rojo intenso.
  5. Procese para su uso: deje que las semillas se terminen de secar y muélalas para obtener el polvo carmesí, conocido como annatto, que se utiliza como colorante y condimento.

🌳 ☘️ 🌿 Encuentre en La Huerta toda la información sobre plantas, jardinería, cultivos y siembra. 🍂🌺 🌼

Ver todas las noticias