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Cómo hacer que la Costilla de Adán crezca fuerte y saludable

Con estas recomendaciones, la monstera no solo sobrevivirá, sino que crecerá vigorosa, decorativa y saludable.

23 de noviembre de 2025 - 09:00 a. m.
Planta de Monstera, también conocida como Costilla de Adán.
Foto: Getty Images - Getty Images
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La costilla de Adán, esa planta tropical que se ha vuelto imprescindible en muchos hogares por sus hojas grandes y perforadas, suele destacar por su crecimiento vigoroso y su facilidad de cuidado. Sin embargo, no siempre ocurre así: a veces las hojas nuevas salen pequeñas, los tallos se debilitan y la planta parece estancarse sin razón aparente.

Si su monstera no crece como debería y quiere ayudarla a recuperar fuerza y vitalidad, aquí le contamos qué puede estar pasando y cómo lograr que vuelva a desarrollarse con todo su esplendor.

Revise bien su planta

Antes de buscar soluciones, es clave observar con atención qué podría estar frenando el crecimiento. Según el Jardín Botánico de Nueva York aunque la costilla de Adán suele ser un ejemplar grande, su desarrollo depende de qué tanto logremos imitar las condiciones de su hábitat natural, es decir, conocer su lugar de origen, que en este caso es de las selvas tropicales de Centro América.

Además, debe averiguar que variedad tiene. Por ejemplo, variedades como la Monstera deliciosa, crecen rápido y producen hojas nuevas con frecuencia, mientras que otras, como la adansonii o las versiones variegadas, lo hacen más lentamente debido a su menor capacidad fotosintética.

Para entender por qué su planta tiene hojas pequeñas o tallos delgados, revise estos puntos:

En la selva, una monstera puede trepar más de 15 metros bajo condiciones casi perfectas. En interiores, aunque el espacio y el ambiente limitan ese potencial, aún puede alcanzar tamaños notables si cuenta con luz adecuada, humedad estable y un soporte firme. Según el Jardín Botánico de Nueva York las limitaciones del entorno no impiden que crezca fuerte, solo hacen que tarde más en lograrlo.

Ojo, el exceso también es malo

Así como la falta de luz, agua o nutrientes puede frenar el crecimiento de su costilla de Adán, el exceso de ciertos cuidados también puede achantarla. Cuando la planta recibe más de lo que necesita, sus raíces y tallos se estresan y aparecen hojas amarillentas, bordes quemados o un crecimiento mucho más lento.

Estos son los excesos que conviene vigilar:

Hacer crecer a un monstera no se trata de intervenir de manera brusca en su ciclo, sino tratar de imitar las condiciones naturales de las que proviene. Con ese equilibrio, su planta retomará su ritmo natural de crecimiento.

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