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En fotos: conozca el detrás de escena de los cultivos de flores en Colombia

Antes de llegar a una floristería en Nueva York, Londres o Tokio, cada flor colombiana atraviesa invernaderos, manos expertas y estrictos controles de calidad. Así se ve el lugar donde comienza ese viaje que conecta los campos del país con el mundo.

16 de febrero de 2026 - 01:30 p. m.
Todo comienza con la propiedad intelectual. Por cada variedad sembrada, los floricultores pagan regalías a los hibridadores, quienes desarrollan durante cerca de cinco años nuevas especies con colores, resistencia y calidad específicos.
Leidy Barbosa Ramírez
Los hibridadores, en países como Estados Unidos, Israel, Holanda o Italia —y también en Colombia— trabajan en invernaderos donde presentan sus “vitrinas” de híbridos, como dianthus y crisantemos, evaluando color, productividad y resistencia.
Leidy Barbosa Ramírez
La propagación de estos híbridos se realiza en zonas especializadas como Villa de Leyva, donde se hace el esqueje y el enraizamiento en condiciones controladas y aisladas para proteger la sanidad del material vegetal.
Leidy Barbosa Ramírez
Cada planta pasa por un proceso técnico riguroso: se selecciona un patrón, se injerta y puede tardar hasta dos años en madurar antes de entrar plenamente en producción.
Leidy Barbosa Ramírez
En el cultivo, la flor crece bajo supervisión constante. Equipos especializados saben exactamente en qué punto de apertura debe cortarse el botón, según el mercado al que viajará y las preferencias de color y tamaño.
Leidy Barbosa Ramírez
Una vez cortadas, las flores pasan a cuartos fríos donde la temperatura desciende a 2 o 3 grados centígrados para preservar su vida útil desde el primer momento. La nutrición es clave. Expertos en poscosecha preparan soluciones de nutrientes que garantizan que la flor conserve su calidad y frescura durante todo el trayecto.
Leidy Barbosa Ramírez
El empaque es estratégico. Las cajas de cartón se diseñan para optimizar espacio, proteger la flor de la humedad y resistir el peso y las exigencias logísticas del viaje.
Leidy Barbosa Ramírez
Una vez que se transportan las flores en camiones con control de temperatura y llegan a la terminal de carga de El Dorado, la operación es milimétrica. Las flores ingresan a zonas estériles, son escaneadas al 100% y cuentan con acompañamiento de empresas de seguridad y Policía Antinarcóticos.
Leidy Barbosa Ramírez
En aerolíneas como Avianca, las flores permanecen en cuarto frío hasta el momento exacto del despegue. El proceso logístico completo puede durar alrededor de ocho horas antes de que el avión parta. Eso sí, la inspección fitosanitaria es fundamental. Siempre hay un representante de la empresa acompañando al ICA durante las revisiones para garantizar que se cumplan los requisitos de cada país.
Leidy Barbosa Ramírez
Algunos destinos, como Australia, exigen inspección del 100% de la carga por su condición de isla, mientras que otros operan bajo acuerdos sanitarios específicos. Mantener la sanidad es clave: una plaga puede cerrar mercados y afectar el prestigio del país.
Leidy Barbosa Ramírez
La temporada de San Valentín es la prueba más exigente del año: en pocas semanas se moviliza cerca del 20% del volumen anual de flores cultivadas, lo que obliga a una coordinación precisa entre cultivos, transportadores, aerolíneas y autoridades. Estados Unidos es el principal destino y concentra alrededor del 80% del valor exportado en esta temporada, seguido por mercados como Canadá, Reino Unido, Países Bajos y Japón, que también reconocen la calidad de la flor colombiana.
Leidy Barbosa Ramírez
La floricultura colombiana exporta más de 317.000 toneladas al año, supera los 2.200 millones de dólares en ventas y genera alrededor de 240.000 empleos formales, el 60% ocupados por mujeres. Cada flor que llega fresca a otro país sostiene no solo una tradición, sino miles de familias y el prestigio de Colombia en cerca de 100 mercados internacionales.
Leidy Barbosa Ramírez
Al final, cada flor que se abre en una floristería del mundo resume ciencia, inversión, logística, manos expertas y compromiso social. No es solo un producto de exportación: es una embajadora que lleva el nombre de Colombia a casi 100 países.
Leidy Barbosa Ramírez
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