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En imágenes: de barrios a avenidas, cinco árboles que bautizaron lugares de Bogotá

En Bogotá, algunos árboles no solo hacen parte del paisaje: también dejaron su nombre en calles, barrios y avenidas. Estos son algunos ejemplos de cómo estas especies quedaron ligadas a la historia y transformación de la ciudad.

31 de agosto de 2026 - 11:19 p. m.
Si ha recorrido Bogotá, seguramente le resulta familiar el nombre de El Nogal, uno de los barrios tradicionales de Chapinero. Su nombre no es casualidad: hace referencia al nogal andino (Juglans neotropica), un árbol que antiguamente hacía parte del paisaje de la zona y que terminó dejando su huella en la ciudad. Esta especie, originaria de los Andes, puede alcanzar hasta 40 metros de altura, produce las conocidas nueces y se caracteriza por su crecimiento lento. Hoy, el nogal es árbol insignia de Bogotá y uno de sus ejemplares más antiguos sobrevive en la calle 77 con carrera 9, como testimonio de la historia que dio nombre al barrio.
Mauricio Alvarado Lozada
El chicalá (Tecoma stans) es un árbol que destaca por sus llamativas flores amarillas y que también forma parte del paisaje de Bogotá. Tanto es así que un barrio de la localidad de Bosa lleva su nombre, debido a la presencia de esta especie en la zona, donde ha sido plantada en parques, colegios y otros espacios verdes, y por eso lleva su nombre en su honor. Puede alcanzar hasta 15 metros de altura, soporta el sol intenso, tolera periodos cortos de sequía y se adapta a diferentes tipos de suelo. Además, sus flores atraen abejas y colibríes, mientras que su resistencia y capacidad de adaptación la convierten en una especie útil para la recuperación de terrenos degradados.
Pixabay
Otro ejemplo en Bogotá es la Avenida Guayacanes, cuyo nombre fue elegido por la comunidad para representar la fortaleza, la alegría y la fe de los habitantes del suroccidente de la ciudad. El nombre hace referencia al guayacán amarillo (Handroanthus chrysanthus), un árbol que puede alcanzar entre 20 y 35 metros de altura y que se caracteriza por perder sus hojas durante los periodos secos para dar paso a una llamativa floración amarilla. Además de su valor ornamental, sus flores atraen abejas, abejorros, avispas y colibríes.
pexels
Otro nombre de Bogotá que guarda relación con un árbol es Cedritos, en el norte de la ciudad. El barrio debe su nombre a la antigua Hacienda El Cedro, un extenso terreno donde abundaban los cedros y que comenzó a urbanizarse a mediados del siglo XX. Entre las especies asociadas a este nombre está el cedro de montaña (Cedrela montana), un árbol nativo de los Andes que puede alcanzar hasta 35 metros de altura, vivir más de 100 años y cuya madera es apreciada en construcción y ebanistería. Así, el nombre de Cedritos conserva parte de la historia del paisaje que alguna vez caracterizó esta zona de Bogotá.
GBIF
El último nombre es Las Acacias, un sector de la localidad de Chapinero que tomó su nombre de los árboles de acacia que fueron sembrados en los cerros orientales. La acacia es un árbol de origen principalmente exótico, reconocido por sus flores amarillas y su capacidad de adaptarse a diferentes condiciones. Aunque durante décadas fue utilizada para reforestar y ornamentar distintos espacios de la ciudad, hoy algunas de estas especies son objeto de manejo y reemplazo por vegetación nativa debido a su impacto sobre los ecosistemas locales.
sembramos
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