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Jardines sensoriales: descubra qué son y cómo tener uno en casa

Un jardín sensorial transforma cualquier espacio en un refugio de bienestar, diseñado para estimular los sentidos y reconectar con la naturaleza de forma consciente e inclusiva.

18 de mayo de 2025 - 08:00 a. m.
Depende de cuanta luz recibe su jardín para elegir plantas perfectas para este
Foto: Pixabay
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¿Y si su jardín pudiera hacer algo más que verse bonito? Imagine un espacio que no solo adorne, sino que despierte recuerdos, relaje su mente y le invite a tocar, oler, saborear y escuchar la naturaleza en su forma más íntima. Así son los jardines sensoriales: lugares diseñados para estimular todos los sentidos y reconectar con el entorno de manera profunda y consciente. Mucho más que un rincón verde, estos espacios ofrecen una experiencia transformadora que combina belleza, bienestar y una cercanía renovada con lo natural.

Pensados para ir más allá de lo visual, los jardines sensoriales integran aromas envolventes, texturas variadas, sabores cultivables, sonidos relajantes y paisajes cuidadosamente compuestos que invitan a una exploración plena del entorno. Su objetivo no es solo embellecer, sino crear una conexión emocional que favorezca el bienestar y despierte la percepción desde lo sensorial, convirtiéndose en verdaderos refugios para el cuerpo y la mente.

Estos espacios verdes tienen un destacado potencial terapéutico y educativo. Un ejemplo reconocido a nivel internacional es el Jardín Botánico de Singapur, gestionado por la Junta de Parques Nacionales (National Parks Board), pionero en la implementación de jardines sensoriales con un enfoque inclusivo e innovador. Según esta entidad, dichos espacios, son diseñados cuidadosamente para atender a personas con diversas condiciones, como autismo, demencia, ansiedad o TDAH, a través de estímulos integrados que promueven la relajación, la atención plena y una conexión significativa con la naturaleza.

Cada jardín sensorial está concebido para activar los sentidos de forma armónica, mediante la incorporación de plantas aromáticas, superficies con distintas texturas, sonidos naturales, elementos acuáticos y señalización en braille. Además, en estos espacios se desarrollan prácticas como la terapia hortícola, reconocida por sus efectos positivos sobre la salud física y emocional.

¿Cómo implementar un Jardín Sensorial?

Iniciar un jardín sensorial de inspiración mediterránea va más allá de elegir plantas atractivas. Según la Royal Horticultural Society (RHS), el diseño debe partir de una reflexión consciente: cada elemento —aroma, textura, color, sonido— debe seleccionarse en función de las emociones, memorias y necesidades de quien lo habita, esto se debe a que el objetivo es construir un entorno íntimo, funcional y en armonía con el entorno, que promueva el bienestar desde una experiencia sensorial completa.

1. Memoria y percepción: el punto de partida

Antes de plantar, es fundamental detenerse a pensar:

Esta exploración inicial permite que el jardín se configure como un espacio íntimo, adaptado a las emociones y circunstancias particulares de cada persona, convirtiéndose en un refugio sensorial.

2. Funcionalidad y cuidado consciente

El jardín sensorial no se limita a una función ornamental. Su verdadero valor radica en la capacidad de integrar lo estético con lo funcional y lo terapéutico, convirtiéndose en un espacio vivo que contribuye activamente al bienestar cotidiano.

Tenga en cuenta a la hora de diseñar un espacio:

Tenga en cuenta que no es necesario contar con un gran terreno. Un balcón, una terraza o incluso un alféizar bien planificado pueden convertirse en refugios sensoriales efectivos.

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3. Los sentidos, una parte importante del diseño

Según la Royal Horticultural Society, esta es la parte fundamental del jardín sensorial, por lo que tenga en cuenta:

  1. Vista: diseño basado en contraste y variación: Para estimular la vista, combine especies con follajes de distintos colores, tamaños y texturas. Use plantas de hoja grande y brillante para reflejar la luz en zonas sombreadas, y especies de tonos plateados o variegados para generar contraste con materiales como grava o corteza.
  2. Sonido: control acústico y estímulo auditivo: Integre elementos vegetales que contribuyan a la amortiguación del ruido exterior, como arbustos densos (aquí le dejamos unas recomendaciones para crear cercas vivas) o árboles de copa amplia. Para estimular el sentido auditivo, incluya materiales que generen sonido natural, como hojas secas o especies que crujan al ser pisadas (hojarasca, corteza). Si el espacio lo permite, incorpore una fuente de agua de bajo caudal para producir un sonido constante y relajante.
  3. Gusto: especies comestibles de fácil manejo: Priorice hierbas y hortalizas que puedan cosecharse de forma regular y que tengan valor culinario. Entre las especies recomendadas están rúgula, menta, albahaca, cebollinos, tomate cherry y frutales compactos como arándanos o fresas. Distribúyalas en zonas de fácil acceso —cerca de la cocina o el comedor exterior— para facilitar su uso y reforzar la integración del jardín con las rutinas diarias.
  4. Olfato: secuencia de floraciones aromáticas: Diseñe una secuencia de floraciones con especies de aroma persistente que florezcan en diferentes momentos del año, garantizando una estimulación olfativa continua. Incluya aromáticas de crecimiento rápido como menta, lavanda y tomillo, junto con especies que florecen de manera intermitente, como jazmín y dondiego, así como arbustos con floración en épocas de menor actividad, como Sarcococca o hamamelis. Plántelas cerca de caminos o entradas para que el aroma sea fácilmente perceptible al transitar.
  5. Tacto: plantas y materiales de contacto accesible: Seleccione especies con texturas marcadas y agradables al tacto, como Stachys byzantina, helechos o gramíneas suaves (Pennisetum, Miscanthus). Ubíquelas en zonas donde el contacto sea frecuente: bordes de senderos, contenedores a media altura o mesas de cultivo. También, considere incorporar superficies rugosas o lisas en bancas, pasamanos o cercas, para diversificar la experiencia háptica.

Recomendaciones básicas

Para asegurar que un jardín sensorial cumpla plenamente su propósito terapéutico y funcional, es fundamental considerar aspectos adicionales que van más allá de la selección de plantas y diseño inicial.

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Para garantizar el éxito y la adecuación de un jardín sensorial a las condiciones específicas del entorno y las necesidades de sus usuarios, es recomendable consultar con expertos como el Jardín Botánico de Bogotá. Estos profesionales pueden ofrecer asesoría especializada en selección de especies, diseño, manejo sostenible y mantenimiento, asegurando que el proyecto sea viable, funcional y respetuoso con la biodiversidad local.

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