El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Tips para implementar en su huerta la economía circular

La agricultura circular en huertas urbanas promueve la sostenibilidad mediante el aprovechamiento de residuos, la optimización de recursos y la educación ambiental.

19 de febrero de 2025 - 05:45 p. m.
Las huertas urbanas son un ejemplo clave de economía circular, ya que aprovechan residuos orgánicos para fertilizar el suelo, optimizan el uso del agua y reducen la dependencia de insumos externos, fomentando un modelo de producción más sostenible y autosuficiente.
Foto: Pixabay
PUBLICIDAD

Las huertas urbanas han cobrado relevancia como una alternativa sostenible dentro del modelo de economía circular, promoviendo la gestión eficiente de los recursos y la reducción de residuos. A través de prácticas como el compostaje, el aprovechamiento del agua y la producción local de alimentos, estas iniciativas contribuyen a minimizar el desperdicio y fortalecer la autosuficiencia alimentaria. Además, algo en lo que resaltan también es que impulsan la economía local al generar empleo y fomentar el emprendimiento verde, consolidándose como una estrategia clave para el desarrollo de comunidades más resilientes y sostenibles.

La implementación de este enfoque en la agricultura no solo permite cerrar el ciclo de los recursos, sino que también facilita la adopción de prácticas sostenibles a nivel local. Para profundizar en cómo las huertas urbanas pueden integrarse en la economía circular, La Huerta conversó con Yuly Forero, fundadora de Cultivando Vida, un emprendimiento santandereano que promueve la agricultura orgánica a través de servicios de capacitación. Forero destaca que, para comprender este modelo, es esencial conocer cuatro principios fundamentales de la economía circular que pueden aplicarse de manera efectiva en la agricultura y el mantenimiento de huertas.

Tips para implementar este modelo en su huerta

Más allá de sus beneficios ambientales directos, las huertas urbanas también desempeñan un papel fundamental en el fortalecimiento de la economía local y la educación ambiental. Actúan como espacios educativos donde las personas aprenden sobre prácticas sostenibles y ciclos naturales, mientras contribuyen a la creación de empleos y oportunidades de negocio dentro de la comunidad. Este modelo circular promueve un uso más eficiente de los recursos, reduce la dependencia de materias primas vírgenes, y genera nuevas oportunidades laborales en sectores como el reciclaje, la reparación y el diseño sostenible, todo mientras se preservan los recursos naturales para las generaciones futuras.

“Lo primero que se debe considerar al implementar este modelo es que el compostaje es la base de las prácticas de economía circular en la agricultura, especialmente para pequeños agricultores y horticultores urbanos. Esta técnica permite cerrar el ciclo de nutrientes al convertir los residuos orgánicos en un recurso valioso para la producción de alimentos, en lugar de ser desechados como desperdicio”, dijo Forero.

Explica que el compostaje destaca como una estrategia especialmente efectiva porque resuelve dos desafíos simultáneamente: la gestión de residuos orgánicos y la necesidad de nutrientes para las plantas. Este proceso no solo reduce la dependencia de fertilizantes químicos, sino que también mejora la estructura y salud del suelo a largo plazo.

Algunas de las estrategias que puede beneficiarse de la reutilización son:

Estas prácticas no solo contribuyen a la sostenibilidad ambiental, sino que también fortalecen la resiliencia del sistema de cultivo, asegurando una producción más eficiente y equilibrada. Por ejemplo, el aprovechamiento de residuos y la implementación de diversas técnicas permiten optimizar los recursos y reducir desperdicios. Algunas de las estrategias más efectivas incluyen:

“La captación y aprovechamiento de aguas lluvias es una estrategia fundamental para optimizar el uso de los recursos hídricos en la agricultura. Dado que el sector agrícola representa aproximadamente el 70 % del consumo de agua dulce a nivel global, es imprescindible adoptar prácticas más sostenibles. La implementación de tecnologías como el riego por goteo, el uso de agua lluvia para el riego y los sistemas hidropónicos, que requieren menor cantidad de agua, representan avances significativos en la eficiencia hídrica”, explicó.

No ad for you

Esto se debe a que:

“Esta aproximación no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental al proteger un recurso cada vez más escaso, sino que también ofrece ventajas económicas tangibles para los agricultores al reducir costos operativos asociados al bombeo, tratamiento y distribución del agua, demostrando que las prácticas ecológicamente responsables pueden alinearse perfectamente con objetivos de productividad y rentabilidad”, puntualizó Forero.

Dificultades al implementar el modelo y cómo combatirlo

“Uno de los mayores desafíos para cambiar a este sistema es modificar hábitos y prácticas que han sido parte de la agricultura por generaciones. Durante mucho tiempo, el modelo predominante ha seguido un enfoque lineal de producción: “extraer, usar y desechar”, asumiendo que los recursos naturales son inagotables y que los residuos no tienen valor. Esta forma de pensar ha tenido un fuerte impacto en el medioambiente, contribuyendo a la degradación del suelo, la contaminación del agua y la pérdida acelerada de biodiversidad”, explicó la experta.

No ad for you

Menciona que la educación ambiental emerge como un catalizador fundamental para esta transición. Sin embargo, no se trata simplemente de transmitir conocimientos técnicos alternativos, sino de propiciar una transformación cognitiva que permita reconceptualizar la relación entre la agricultura y los ecosistemas naturales. Este proceso educativo debe abordar tanto aspectos conceptuales como prácticos, demostrando que las alternativas circulares no solo son ambientalmente preferibles, sino también económicamente viables y socialmente beneficiosas

Cuando los agricultores empiezan a ver los residuos orgánicos no como desechos, sino como recursos valiosos, se produce un cambio fundamental en la gestión agrícola. Transformar estos materiales en compost, vermicompost o biofertilizantes desencadena beneficios interconectados. Sin embargo, esta transición no está exenta de desafíos. Algunos de los más comunes incluyen:

No ad for you

“La transición hacia una agricultura verdaderamente circular requiere procesos formativos integrales que combinen la demostración práctica de resultados, el acompañamiento técnico sostenido y la creación de comunidades de práctica. Cuando estos elementos se articulan correctamente, no solo se facilita la adopción de modelos regenerativos, sino que también se fortalece la cohesión social y se impulsa la construcción de sistemas agroalimentarios más resilientes y sostenibles a largo plazo”, aseguró Forero.

🌳 ☘️ 🌿 Encuentre en La Huerta toda la información sobre plantas, jardinería, cultivos y siembra. 🍂🌺 🌼

Ver todas las noticias