A pesar que el presidente Gustavo Petro ha pedido a los alcaldes suspender en sus ciudades “actos donde exista el maltrato animal”, las corralejas se siguen realizando en varios municipios del caribe colombiano. Debido a la tradición que arrastran, las corralejas son un eslabón sensible en los intentos por prohibir espectáculos en los que se maltrate a los animales. Algunos congresistas lo han intentado sin éxito, pero no se rinden.