El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

¿Por qué a los gatos les gusta que les den palmadas en la parte trasera? ¿Es malo?

Entre maullidos, ronroneos y movimientos de cola, los gatos tienen formas muy particulares de comunicarse con los humanos. Pero hay un gesto que divide opiniones: esas famosas palmaditas cerca de la cola.

27 de agosto de 2026 - 11:00 a. m.
Gato
Foto: Animales Bogotá
PUBLICIDAD

Si convive con un gato, seguramente ha visto esta escena: está recibiendo cariño, levanta la cola, se acerca más y parece pedir algo. Para muchos humanos la respuesta es automática: unas palmaditas en la zona del lomo bajo y la cola. Pero aunque este gesto se ha vuelto casi un “lenguaje secreto” entre gatos y personas, hay una duda que vale la pena resolver: ¿es una muestra de afecto o puede afectar la salud del felino?

¿Es bueno o malo palmear a un gato?

Detrás de esta curiosa reacción hay una explicación: esa zona del cuerpo concentra una gran cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que el estímulo puede resultarles agradable e intenso.

Pero ojo, según expertos en comportamiento felino de Purina, es importante diferenciar entre una palmadita y una caricia: mientras la primera es un contacto breve con pequeños golpecitos, la segunda es un roce continuo sobre el pelaje. La respuesta dependerá de cada animal, su personalidad, su estado de ánimo e incluso el entorno en el que se encuentre.

Algunos motivos que mencionan en Purina de este gusto son:

¿Es malo dar palmaditas en el lomo a mi gato?

¿Puede hacerles daño?

Dar palmaditas suaves en la base de la cola no debería causar daño a un gato sano, siempre que se hagan con delicadeza y respetando sus señales. El problema no está en el gesto en sí, sino en la intensidad: un contacto demasiado fuerte, insistente o incómodo para el animal puede generar estrés o molestia.

Un gato que disfruta este tipo de interacción suele demostrarlo con señales como levantar la cola, acercarse más, ronronear o mantener una postura relajada. En cambio, si mueve la cola de forma brusca, aplana las orejas, intenta retirarse o cambia repentinamente su comportamiento, es una señal de que prefiere detener el contacto.

Además, existe un mito muy extendido en redes sociales que asegura que las palmaditas en la zona lumbar o cerca de la cola pueden causar daños en los riñones. Sin embargo, no hay evidencia científica que relacione las caricias o golpecitos suaves en esta zona con enfermedades renales en los gatos. Los riñones no se encuentran expuestos ni son afectados por este tipo de contacto cotidiano.

Esto no significa que los gatos sean invulnerables a los golpes. Un traumatismo fuerte, una caída, un accidente o un impacto considerable sí puede provocar lesiones internas y requiere atención veterinaria.

Si después de un golpe el gato presenta dolor, decaimiento, dificultad para caminar, problemas para orinar, sangre en la orina o cambios repentinos en su comportamiento, lo recomendable es acudir a un profesional para una valoración. La clave está en diferenciar entre un gesto de cariño y un impacto que pueda representar un riesgo para su salud.

No ad for you

🐾 ¿Quiere estar al día y conocer las últimas noticias sobre el mundo animal? Lo invitamos a verlas en La Red Zoocial. 🐶🐱

Ver todas las noticias