Marcelo Zysman es un médico veterinario reconocido internacionalmente por su trabajo en el campo de la medicina del dolor y la analgesia. El experto fue uno de los dos invitados internacionales que formaron parte del VI Simposio Internacional de Medicina Biorreguladora, en Bogotá, organizado por Heel Vet Colombia. Desde su experiencia como especialista en salud de animales, ha sido responsable de crear estrategias analgésicas que se aplican en todo el mundo. Por ello, se ha enfocado en dar a conocer “la medicina integral”, en donde se brinda una atención a los pacientes teniendo en cuenta factores en su entorno, en el ambiente y en sus emociones que pueden terminar por intensificar o agudizar el dolor que están sintiendo.
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¿Cómo comenzó su camino en la medicina veterinaria?
Yo soy un profesional de Buenos Aires, Argentina. Me considero un ciudadano del mundo, pues tengo la suerte de haber trabajado en 36 países. Yo no estudié veterinaria porque me gustan los animales; cualquier persona puede tener una vinculación con los animales: yo quería ser médico de animales.
Hice la carrera veterinaria, estudié los años respectivos y cuando me gradué, me di cuenta de que quería algo más. No era suficiente con ser un generalista, lo cual está muy bien, sino que yo necesitaba algo que me animara a seguir. Ahí fue cuando encontré que el campo de la medicina del dolor para América Latina está absolutamente desierto.
Comencé a incursionar, con más tropezones que aciertos. Pero, con el tiempo, logré establecer una idea sustancial, que es entender que a los animales también les duele.
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¿Es difícil dedicarse a la medicina del dolor? ¿Hay casos que le afecten emocionalmente?
A mí se me mueren todos los pacientes en general, a diferencia de lo que experimentan los demás veterinarios. Yo trabajo bastante con pacientes oncológicos terminales que, por diferentes instancias, ya no tienen una terapia, paliativa o curativa y hace falta hacer una medicina que permita llevarlos adelante con buena calidad de vida, sabiendo que ya hay fecha de vencimiento. Cuando uno consigue cambiar los días de menos a días de más, es que el trabajo está bien hecho.
Entre los casos que más me han tocado a lo largo de mi vida, se encuentran los de animales que no se pueden movilizar por problemas articulares, otros por traumatismos violentos, otros por enfermedades de base muy invasivas. La medicina del dolor transversaliza la profesión, pues uno se encuentra con dolor en cualquier entidad médica. Por ello, cualquier entidad médica puede llegar a nuestro equipo de trabajo, para intentar solucionar el problema del paciente.
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Pero sí es un campo difícil, por lo que uno debe ser objetivo. ¿Qué significa ser objetivo? No se deben poner en el lugar de la familia, no lo están llamando para esto. Esto no significa que uno debe perder la empatía, pero se debe ser objetivo: a uno lo están buscando en su rol de médico, no de amigo. Brinde lo que un médico debe brindar.
¿Cuáles son los principales síntomas de dolor que muestran los animales?
Como regla general, para todo lo que tenga que ver con el dolor ocasionado por inflamación, lo que se llama “dolor agudo”, suelen mostrarse cambios conductuales, a los que se suman los propios de la enfermedad de base. Si un animal se fractura, evidentemente manifestará dolor por el retiro del miembro lesionado, intento de agresión o protección de este miembro e inflamación. También pueden esconderse, no querer comer o beber, ni defecar u orinar.
Existen varios comportamientos que son similares entre perros, gatos y humanos, porque la fisiología y la anatomía del dolor entre canes y felinos son idénticas al humano. La manifestación del dolor cambia, pues los animales no pueden expresar su sufrimiento con palabras, sino con signos.
En el dolor crónico se vinculan factores físicos de una mal formación orgánica, factores emocionales y ambientales, que deben entenderse de forma indivisible. Existen perros adultos de 2 kilos y otros de 77 kilos, que, debido a su genética constitutiva, tendrán manifestaciones afines y diferenciales.
Por último, uno le suele dar el beneficio de la duda al paciente. Si al propietario le parece que su perro está sintiendo dolor, permita que un veterinario o veterinaria evalúe las circunstancias y confirme o descarte la hipótesis.
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La medicina integrativa se trata de examinar al paciente y tener en cuenta de qué manera sus emociones y el ambiente que lo rodean pueden afectar su salud. ¿Cuál es el enfoque de la medicina integrativa en los pacientes que sienten dolor?
La medicina integrativa es una forma de entender al paciente de una manera multifactorial, no como causa y efecto. Es decir, esto no se trata de que si, por ejemplo, el paciente comienza a vomitar, uno debe darle algo para cortar los vómitos, si le da diarrea, uno le brinda algo para detenerla. Si todo es causa y efecto, la medicina es lo más sencillo del mundo. Pero, ¿qué causó esa diarrea? ¿O qué consecuencias va a ocasionar esa diarrea?
A partir de esto, se debe integrar al paciente como un todo, lo que permite interpretar las medidas necesarias, sean paliativas o curativas. No interpretar que hoy un perro o un gato son individuos que conviven en un núcleo humano es ir en contra de los tiempos, porque actualmente las mascotas son los miembros no humanos de la familia.
Las condiciones emocionales de la familia, como una separación, la llegada de un nuevo niño, un nuevo animal, o con cambios ambientales, pueden influir en la salud de la mascota. Este animal que es desplazado al patio porque viene a vivir la abuela, que es alérgica a los pelos, o un animal que ahora vive solo con una de las parejas, es influido drásticamente por los cambios en su vida. Piénselo de esta manera: si usted tuvo el mejor día de su vida y se golpea el dedo pequeño del pie con la cama, es una cosa. Si usted tiene el peor día de su vida y le ocurre lo mismo, se siente de una forma diametralmente opuesta. Lo mismo ocurre con los animales.
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La microbiota intestinal se refiere al ecosistema microbiano que vive en el tracto gastrointestinal. ¿Cómo influye la microbiota intestinal en las enfermedades de los animales?
La microbiota desencadena la microvida, la microbiología intestinal, que genera un montón de situaciones para el equilibrio normal del organismo. Es sabido que el sistema inmunitario tiene su lugar de reserva en el intestino. Todos los procesos inflamatorios que ocurran en cualquier órgano se inician a partir de una célula pro defensa, como los glóbulos blancos y sus diferentes tipos. Cada uno de estos “soldados” cumple diferentes funciones. Pero, estas funciones pueden estar reguladas a partir de la existencia de esa vida que tenemos adentro de los intestinos (bacterias, virus, etcétera), que regulan la actividad del sistema inmune. Esta es la microbiota, que explica hoy en día un montón de situaciones que antes no interpretábamos.
El mecanismo de defensa del organismo, está en gran parte regulado por estas bacterias, microorganismos intestinales, que conviven con nosotros en nuestro beneficio. Por esto, en las terapias hoy en día, se incluye el darle de comer bien a estas bacterias, o aportar una mayor cantidad de bacterias benéficas, para solucionar problemas generales. Por esto las dietas han cambiado tanto.
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Esto hace diez años, estaba en pañales, hoy en día está absolutamente documentado en cualquier revista científica que se precie.
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