“El grave conflicto armado que vive Colombia constituye una seria amenaza a la paz y la seguridad internacional. Ese conflicto ha dejado más de cien mil muertos y Venezuela ha sido uno de los países más afectados con cerca de cuatro millones de desplazados y refugiados recibidos”. Con este argumento, Jorge Valero, embajador venezolano ante las Naciones Unidas, presentó ayer en Nueva York la respuesta de su país a la queja presentada por Colombia, el pasado 12 de noviembre, en la que denunciaba las amenazas bélicas de Hugo Chávez.
En el documento, que el diplomático entregó al Consejo de Seguridad, también se hace una detallada exposición de argumentos que “alertan sobre el peligro que representa el acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos para la paz y la seguridad de la región”. Según la Misión de Venezuela en la ONU, el convenio entre Bogotá y Washington es la base del actual problema diplomático.
Pero, precisamente, al ser un acuerdo entre dos países —uno de ellos miembro de dicho Consejo— Colombia tiene descartado que haya una resolución en su contra, explicaron a El Espectador fuentes en la ONU. Dicen los diplomáticos consultados, los acuerdos militares históricamente no han tenido espacio en la ONU y de contemplar el de Estados Unidos y Colombia, se abrirían las puertas para que otros pactos similares entre otros países pasen a examen.
Según el experto en política internacional Héctor Schamis, de la Universidad de Georgetown, en el pulso en la ONU, Colombia saldría beneficiado pues es conveniente internacionalizar la situación con el presidente venezolano Hugo Chávez, “que es visto como un personaje difícil por muchos países en la región”.
Sin embargo, Schamis reconoció que Colombia se equivocó. “El problema de la droga es un problema regional, se debe tomar así. Lo que molestó tanto fue que se tomara una decisión unilateral y después se hiciera el anuncio sin consultar previamente. Colombia tiene que ejercer una política multilateral”.
Así las cosas, Colombia asume que Venezuela no tendrá eco en Nueva York. Pero sí lo tendrá mañana en la reunión extraordinaria de Cancilleres de Unasur, en Quito. En esa cita el gobierno venezolano presentará “pruebas de incursiones paramilitares e intentos desestabilizadores” desde Colombia, según lo anunció el canciller venezolano, Nicolás Maduro. En un comunicado, el funcionario de la administración Chávez explicó que su país le propondrá a Unasur que evalúe la situación que vive Colombia como “primer productor mundial de drogas y su tráfico hacia el mayor consumidor, Estados Unidos”. Venezuela también denunció ante la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) las acciones de EE.UU. porque “comete una violación brutal de la soberanía de la hermana República de Colombia, con la instalación de bases militares”.
Se aguó mediación
Un buen escenario para buscar una solución al conflicto diplomático habría sido la cita en Manaos (Brasil), cuando los países amazónicos se reúnen para debatir una agenda común antes de la conferencia sobre clima en diciembre en Copenhague. En el encuentro, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien en los últimos días ha hecho gala de su intención de convertirse en mediador internacional (Irán, Israel y Palestina) ofreció buscar una salida al problema binacional. “Voy a sentar juntos a Uribe y Chávez, y confío en que terminarán entendiéndose”, insistió el mandatario brasileño.
Sin embargo, desde Miraflores se emitió un comunicado en el que se dejaba claro que Chávez no aceptaba la mediación de Brasil. Y ayer, el presidente Uribe informó que no asistiría a la reunión. .