La Casa Blanca restó importancia el lunes a las revelaciones de un libro según las cuales hubo fricción entre la primera dama Michelle Obama y exmiembros del equipo de su marido, el presidente Barack Obama.
Según el libro «Los Obama» de la periodista de The New York Times Jodi Kantor, fuertes tensiones tuvieron lugar al comienzo del mandato de Obama entre su esposa y su equipo cercano. Los colaboradores del presidente habrían rechazado cualquier injerencia de la «primera dama» en la agenda política de su marido.
«Estos libros tienden a exagerar las cosas para hacerlas más sensacionales de lo que son, y creo que este es el caso», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
«La verdad es que la primera dama está muy centrada en los temas que le interesan: ayudar a las familias militares, combatir la obesidad infantil. Ella hace eso extremadamente bien y el libro también lo dice», agregó Carney durante su conferencia de prensa diaria.
Según Kantor, quien afirma haber entrevistado a una treintena de empleados y ex empleados del presidente Obama, la señora Obama ha tenido dificultades para encontrar su lugar en la organización de la Casa Blanca.
Una crisis estalló, según Kantor, a principios de 2010, cuando la primera dama consideró que los compromisos a los que tuvo que llegar el gobierno de su marido para lograr que la reforma del seguro de salud fuera aprobada en el Congreso llevarían a que los votantes terminaran «considerándolo un político común y corriente», todo lo contrario de lo que ella ambicionaba para él.
Según la periodista, estas críticas de la señora Obama irritaron al jefe de gabinete de la Casa Blanca en aquel momento, Rahm Emanuel, quien intentó «contener su influencia», mientras que el predecesor de Carney, Robert Gibbs, habría denigrado públicamente las objeciones de la «primera dama».
Carney no negó esta explosión de cólera de Gibbs. Explicó que el trabajo en la Casa Blanca se realiza «bajo presión; los desafíos son importantes». «Pero en general, todo el mundo aquí trabaja en buenos términos y en armonía, para mantenerse concentrado en lo que hay que hacer», dijo.