Hugo Chávez podrá ser candidato a la Presidencia de Venezuela cuantas veces quiera. Y si los venezolanos así lo deciden, podrá incluso gobernar durante los próximos cincuenta años, intención que manifestó durante las semanas que antecedieron al referendo de enmienda constitucional, aprobado el domingo por el 54,36% por ciento de los electores.
A las nueve de la noche, y con el 94,2% de las mesas escrutadas, el Consejo Nacional Electoral les dio la victoria a las filas chavistas, que horas antes ya celebraban en las calles, augurando su triunfo. El No a la enmienda constitucional obtuvo el 45,3%, demostrando un relevante retroceso a lo logrado en diciembre de 2007, cuando un paquete de enmiendas constitucionales, que incluía la reelección indefinida, fue rechazada por el 50,7% de los votantes.
Minutos después de que se conocieran los resultados, Chávez saludó a sus seguidores en el balcón del Palacio de Gobierno. Bandera en mano, cantó el himno nacional, improvisó un corto mensaje al ritmo del tema Candilejas e insistió varias veces en lo “bonita y limpia” que había sido la victoria del Sí. También aprovechó para mandarle un saludo a Fidel Castro. “Esta victoria también es tuya, Fidel”, exclamó.
Durante su largo discurso para celebrar la victoria, Chávez afirmó repetidamente: “de 2009 a 2019”, declarándose así precandidato presidencial para las elecciones del 2012. La alocución, que se extendió por más de una hora, fue una reivindicación de su modelo socialista, al que catalogó como un proyecto nacional.
Sin mayores pormenores
Pese a los urgentes llamados al voto del oficialismo, la oposición y el movimiento estudiantil, la jornada arrancó perezosa. Gran parte de los 34.632 puestos de votación en el país abrieron sus puertas a las seis de la mañana para encontrarse con pocos votantes. Con el pasar de las horas, un poco más de once millones de venezolanos salieron a las urnas.
Según informó al finalizar la tarde la Fiscalía General de la Nación, al menos 71 personas habrían sido detenidas por cometer delitos electorales: “destrucción del material de sufragio, usurpación de identidad, proselitismo político, resistencia a la autoridad y doble voto”, afirmó el vocero de la entidad.
Muchos de los detenidos fueron universitarios miembros del movimiento estudiantil por el No, según le dijo a El Espectador uno de sus líderes, Rafael Bello. Unos 30 estudiantes fueron arrestados por llevar puestas camisetas del movimiento estudiantil, “lo que habría podido interpretarse como proselitismo político”, afirmó Bello. Otros tuvieron problemas con las autoridades durante las caravanas de invitación al voto y diez universitarios más fueron detenidos por supuestas denuncias de jueces de votación, quienes afirmaron que sus credenciales de veedores eran falsas.
También un gobernador recibió reproches y se convirtió en el símbolo de lo sucedido a muchos electores. Al llegar a su puesto de votación, Tarek William Saab, gobernador del estado de Anzoátegui, marcó su selección en la computadora y ésta le expidió un certificado opuesto a su elección. Saab rompió el boleto y realizó la operación de nuevo, incurriendo en un doble voto que fue considerado una “falta grave” por funcionarios electorales. Muchos sufragantes, sin embargo, denunciaron este tipo de anomalías con las máquinas; sus votos fueron anulados.
En medio de la prudencia que caracterizó a ambos bandos, el incidente más intenso se presentó a miles de kilómetros de Caracas, en el consulado de Venezuela en Madrid, España. Hasta allá llegaron en las horas de la tarde los 10 representantes de la oposición, encargados de la veeduría del proceso. Pese a que tenían las credenciales oficiales, les fue negada su entrada a la sala de votación, lo que condujo a que forzaran su entrada al recinto. El altercado obligó a suspender las votaciones durante dos horas y el consulado decidió entonces postergar para hoy lunes el conteo de los votos.
Al finalizar la tarde, la ONG Ojo Electoral aseguró que sus observadores, desplegados a lo largo del territorio, señalaban una participación “media de electores”.
Asimismo lo había señalado el presidente Hugo Chávez, quien aseguró, a la una de la tarde, tras depositar su voto, que los órganos oficiales señalaban que un poco más del 50% de los electores habían salido a las urnas. “Hoy se está decidiendo mi destino político y eso para mí como soldado, como ciudadano, es muy importante”, añadió Chávez en una escuela en el oeste de Caracas.
Para el director de la prestigiosa firma encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, el índice de abstención fue típico de un proceso electoral: “Todo transcurrió de manera normal y predecible, y la abstención es prueba de eso. Ocurrieron los típicos problemas que se pueden esperar, como el malestar por problemas técnicos con las máquinas”, le dijo León a El Espectador, desde Caracas.
Unos 12 mil estudiantes fungieron como observadores del proceso. “Nos sentimos muy felices, fue un día muy tranquilo pese a las situaciones irregulares, muy distinto a lo ocurrido en otras contiendas electorales”, afirmó Rafael Bello desde su celular, mientras coordinaba una caravana de buses que ofrecían llevar a los caraqueños a sus puestos de votación, horas antes de conocerse los resultados.
Con esta victoria, Chávez y sus opositores tendrán una nueva cita en las urnas en 2012. Será ahí cuando, de nuevo, los venezolanos apoyen o rechacen su proyecto reeleccionista.