La Corte Suprema de Chile ordenó este viernes la paralización de la Central Termoeléctrica Bocamina I y II, propiedad de la española Endesa, tras acoger un recurso de protección por daños medioambientales presentado por pescadores de la Bahía de Coronel, en el sur del país.
El máximo tribunal chileno determinó «la existencia de falencias tecnológicas en las bocatomas de la Central Termoeléctrica Bocamina y el consecuente ingreso masivo de organismos a los sistemas de captación de agua de mar», por lo cual obligó detener sus actividades, según el fallo judicial al que tuvo acceso la AFP.