El Gobierno chino dejó claro que no interfiere en los asuntos internos de otros países, tras ser acusado por Donald Trump de tratar de influir en las elecciones estadounidenses con aranceles diseñados para perjudicar a sus votantes.
«Cualquiera que tenga algún conocimiento de diplomacia sabrá que nosotros no interferiremos en los asuntos nacionales de otros países», aseveró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Geng Shuang, al ser preguntado en rueda de prensa por estas acusaciones.
En plena escalada de tensión de la guerra comercial, Trump criticó a China por diseñar sus aranceles para que afecten a los productos procedentes de Estados que votaron masivamente por el candidato republicano en los comicios presidenciales de 2016.
«China ha afirmado de manera abierta que está tratando activamente de impactar y cambiar nuestra elección atacando a nuestros granjeros, rancheros y trabajadores industriales por su lealtad hacia mi», escribió Trump en un mensaje en su cuenta de Twitter.