El encuentro entre los altos funcionarios en Suiza será una ocasión inédita, dado que Burns es el funcionario de más rango que se sienta en una mesa con un dirigente iraní desde la revolución de 1979.
Se espera que con esta reunión se clarifiquen los mensajes ambiguos que ha enviado Irán a la comunidad internacional con respecto al futuro de su programa de enriquecimiento de uranio, como las pruebas con misiles realizadas la semana pasada y que generaron una fuerte reacción por parte de los gobiernos de Israel y Estados Unidos.