Mientras que los cancilleres de Colombia y Venezuela, Jaime Bermúdez y Nicolás Maduro, se reunían ayer en Caracas, para hablar, como había advertido el ministro colombiano, “de manera respetuosa y sin temas vedados”, otro parecía ser el tema de preocupación en los medios venezolanos. El precio del petróleo, que alcanzó el 11 de julio un precio récord de US$147,5 por barril, llegaba ayer a los US$68, noticia que registraban con preocupación los medios del país vecino.
En medio del debilitamiento del poder de maniobra de Venezuela en términos de su petrodiplomacia, enfrentando el alza de los precios de los alimentos, una creciente inflación y a un mes de elecciones regionales, al gobierno venezolano le conviene seguir sanando las heridas abiertas con Colombia, un importantísimo socio comercial, tras las rupturas de relaciones ocurridas a comienzos de marzo, tras el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador.
Al finalizar la reunión en Caracas, el canciller venezolano Nicolás Maduro aseguró que el encuentro demostró la voluntad de ambos gobiernos de "recomponer la relación entre ambos países en todos los sentidos: en el sentido económico, en el sentido político, y generar mayor confianza en las posibilidades de desarrollo conjunto”. Bermúdez, por su parte, aseguró a los medios en Caracas: “hemos revisado todos los temas de la agenda, y creemos que además hay un escenario propicio para avanzar en algunos temas”. Entre ellos, la posibilidad de crear una alianza entre la estatal pertolera PDVSA y Ecopetrol, informaron fuentes locales.
Este escenario ha resultado propicio para limar las asperezas binacionales y así lo hicieron saber ayer los cancilleres de lado y lado al finalizar la reunión y almuerzo en Caracas, en el que participó también el viceministro de Comercio Exterior, Eduardo Muñoz Gómez.
La cita de ayer fue el tercer paso de reanimación a las relaciones bilaterales, precedida por una reunión sostenida por los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, el 11 de julio en la refinería de Paraguaná; a esta visita le sucedió el encuentro entre ambos en Santiago de Chile, a mediados de septiembre, durante la cumbre de emergencia de Unasur convocada por la presidenta chilena, Michelle Bachelet, para resolver la crisis institucional boliviana.
En un ambiente cordial y durante una reunión que duró varias horas, los dos cancilleres discutieron temas económicos que, dado el clima actual, resultan prioritarios para ambas partes. Los temas espinosos tuvieron un menor perfil, mientras que ambos funcionarios insistieron en la voluntad de promover la estabilidad y las relaciones cordiales entre ambas regiones.
Según afirmó Bermúdez, la próxima reunión se realizará entre los ministros de Comercio Exterior de los dos países.