El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ordenó este jueves la creación de una fiscalía especializada para la búsqueda de personas desaparecidas en la reunión celebrada con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala hace un año.
El portavoz del Gobierno, Eduardo Sánchez, informó en una rueda de prensa que los familiares de los jóvenes presentaron al mandatario un documento con ocho demandas que fue firmado por Peña Nieto «como acuse de recibo».
Los padres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, incrédulos con la versión oficial de los hechos, se reunieron con el presidente mexicano, once meses después de su primer encuentro y en vísperas del aniversario del crimen que mermó su popularidad.
«Esperamos muy poco de la reunión porque sabemos que los compromisos que se firman no se cumplen, pero no nos queda de otra», dijo a la AFP el vocero de los familiares, Felipe de la Cruz, antes de la reunión en la que también participaron los investigadores independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Los padres llegaron en autobuses al museo Tecnológico de la capital, donde se celebró el encuentro a puerta cerrada, habiendo cumplido 18 de las 43 horas de ayuno que iniciaron el miércoles para exigir la presentación con vida de los jóvenes.
Fueron los mismos familiares los que el pasado 6 de septiembre, exigieron a Peña Nieto que diera «la cara» después de que el informe de los expertos de la CIDH pusiera en duda la versión oficial del crimen, que establece que los jóvenes fueron masacrados después de haber sido atacados por policías de Iguala (Guerrero, sur) mientras tomaban autobuses para una protesta el 26 de septiembre de 2014.
Admitiendo que la reunión es tan importante como «complicada», el subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación (Interior), Roberto Campa, confió en que se llegara a acuerdos «para alcanzar los dos objetivos principales que son conocer la verdad y se haga justicia».
Entre los reclamos a Peña Nieto, los padres pideron la presentación con vida de sus hijos, la permanencia indefinida -y no del medio año suplementario autorizado- del grupo de expertos de la CIDH «hasta que se llegue a la verdad» y una investigación profunda del papel del Ejército en el crimen, dijo De la Cruz.
Peña Nieto (2012-2018) sólo se reunió una vez con los padres, en octubre del año pasado, cuando los recibió en su residencia oficial, presionado por la indignación internacional por este crimen.