El Campesino respondía al nombre de Mario Caal Bolón, y fue asesinado el 15 de marzo del 2008 en la comunidad de Puntarenas, en el municipio de Livingston.
La Procuraduría denunció que el campesino murió de un disparo, además de múltiples golpes y heridas causadas por agentes de la policía que pretendía liberar a un grupo de turistas provenientes de Bélgica.
El ministro de interior, Vinicio Gómez, declaró que “hubo una persona fallecida”, durante los operativos de rescate, pero no reconoció que lo hubiesen matado las autoridades.
El informe enviado por la PDH aseguró que Caal“ fue golpeado antes de morir”, que su cuerpo “mostraba una quemadura de seis centímetros, diámetro que corresponde al tipo de armas (bombas lacrimógenas) utilizadas por la PNC”, que le destrozó varios órganos internos.
Los turistas se transportaban en una lancha cuando fueron secuestrados por miembros de los grupo “Encuentro Campesino”, de departamento de Izabal. Los belgas eran Eric y Jenny Stosstris, y Gabriel Van Huysse y Mary Paul, así como su guía turístico Mauricio Dubón, y estuvieron retenidos durante 36 horas.
El objetivo de este secuestro fue presionar al gobierno por la liberación del líder del grupo, Ramiro Choc, detenido por los delitos de usurpación, robo y detención ilegal.