Las autoridades se preparan para dar el caso por cerrado y hacer públicas sus pruebas este miércoles. La noticia llega después de que el viernes se conociese el suicidio de Bruce Ivins, un biólogo que trabajaba para el Gobierno y era el principal sospechoso de la investigación.
El Departamento de Justicia señaló que antes de hacer públicas sus pruebas se reunirá con familiares de las víctimas de los ataques para darles a conocer los pormenores de la investigación.
Las víctimas del ántrax, una bacteria causante de la enfermedad del mismo nombre, también llamada carbunco, recibieron correspondencia contaminada.
Los ataques se produjeron poco después de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 contra Washington y Nueva York, lo que provocó un estado de psicosis en un país que todavía trataba de recuperarse de lo ocurrido.
El fiscal general Michael Mukasey dijo que las autoridades tienen la obligación “legal y moral” de hablar con los familiares de las víctimas antes de divulgar públicamente la información.
El Departamento de Justicia planea dar a conocer sus pruebas, aunque no ha hecho pública la hora.
Patrick O’Donnell, un residente del estado de Nueva Jersey que se enfermó en el 2001 a raíz de los envíos de ántrax explicó en declaraciones al periódico “The New York Times” que está convencido de que la policía federal (FBI) ha resuelto el caso.
El “Times” cita en su página web que el director del FBI, Robert Mueller, puede llegar a reunirse con algunos de los afectados por el ántrax, lo que pone de manifiesto la importancia que la agencia concede a esta investigación que ya ha cumplido siete años.
Varios legisladores han pedido a Mueller que explique por qué el caso ha permanecido abierto durante tanto tiempo.
Las autoridades estadounidenses se han mostrado reacias a hablar sobre la investigación pese al interés suscitado dentro y fuera de Estados Unidos.
Ivins, un reputado científico que trabajó durante 18 años en el desarrollo de vacunas contra el ántrax en el laboratorio militar del ejército de Fort Detrick, en el estado de Maryland, falleció la semana pasada a raíz de una sobredosis de varios analgésicos.
El biólogo estaba siendo investigado desde hace más de un año y había recibido la notificación de que el Departamento de Justicia estaba a punto de iniciar una investigación contra él por asesinato.