El Gobierno de Colombia batió un récord con el decomiso de cocaína en 2008, pero debe fortalecer la presencia del Estado en zonas de conflicto para consolidar ese y otros logros, dijo hoy el Departamento de Estado de EE.UU.
La oficina encabezada por Hillary Clinton elogió la cooperación antinarcóticos de Colombia en 2008 en el voluminoso análisis sobre la lucha global contra la producción y tráfico de drogas que Estados Unidos realiza anualmente.
Sin embargo, señaló que “para consolidar el progreso de 2008 y de años anteriores, el Gobierno de Colombia necesitará continuar fortaleciendo su presencia en áreas de conflicto mientras mejora la capacidad institucional para proveer servicios y oportunidades económicas”.
En el apartado de Colombia, que abarca once páginas, el informe destacó que en 2008 los programas de erradicación aérea y manual de Colombia contribuyeron a reducir en 24 por ciento la producción potencial de coca, “de 700 toneladas métricas de cocaína en 2001 a 535 toneladas métricas en 2007”.
En total, aproximadamente 230.000 hectáreas de cultivos ilícitos fueron eliminadas en 2008 mediante los programas de erradicación aérea y manual en Colombia, que -según el informe- sigue siendo el principal suministrador de cocaína en el mundo.
El Departamento de Estado también resaltó la extradición a Estados Unidos de una cifra “récord” de personas acusadas de crímenes por las autoridades estadounidenses.
Aunque elogia el “gran progreso” de Colombia en su lucha contra los narcotraficantes y organizaciones “terroristas”, el documento también advierte que “el camino hacia adelante” incluye los retos de identificar y desmantelar a “grupos criminales menores y menos organizados”.
Además, otra prioridad del Gobierno de Colombia, según el informe, será “nacionalizar las operaciones y financiación (de los programas) antinarcóticos que en la actualidad apoya el Gobierno de Estados Unidos”, especialmente en lo que se refiere a las áreas de aviación y programas de asistencia social.
En 2009, Colombia también debe consolidar los avances logrados bajo el Plan Colombia, mediante una coordinación exitosa de los esfuerzos de erradicación aérea y manual y de los programas de desarrollo alternativo, para evitar el desplazamiento de los cultivos de coca a otras zonas.
El Departamento de Estado consideró que el Centro de Acción Integral para la Macarena, en la gobernación del Meta, podría servir de modelo para mejorar la capacidad institucional para otorgar servicios y oportunidades económicas en zonas de conflicto.
Aun así, dijo, “mucho queda por hacer en Macarena y otras partes del país para replicar el proceso”.
“El Gobierno de Colombia aún debe realizar esfuerzos para obtener control de vastas zonas de la costa del Pacífico y áreas fronterizas, desmovilizar y reinsertar a ex combatientes, y avanzar en los procesos de reconciliación y reparación de las víctimas”, enfatizó el informe.