El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, señaló en Pekín que su país y China mantienen un "desacuerdo fundamental" sobre el premio Nobel de la Paz concedido al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo.
En sus encuentros con funcionarios chinos, Holder abordó el asunto del disidente preso e indicó durante una rueda de prensa que el presidente Barack "Obama dejó clara su postura en este asunto".
"Creemos que China debe respetar los derechos humanos fundamentales de todos los ciudadanos, y eso incluye a Liu", añadió.
Obama, también nobel de la Paz, pidió este mes la liberación de Liu Xiaobo y expresó su apoyo a la academia noruega por el premio.
El disidente Liu, de 54 años, galardonado con el Nobel el pasado 8 de octubre, cumple desde el año pasado una condena de once años de cárcel por firmar un manifiesto político en el que junto a otros 300 intelectuales pedía la entrada en vigor de derechos constitucionales como la libertad de prensa o el pluripartidismo.
El fiscal Holder, que ayer inició su visita a China, señaló que los dos gobiernos están intentando cooperar más en la implementación de la ley, incluida la lucha contra los delitos transfronterizos, el terrorismo y el tráfico de drogas.
Holder se reunió durante su viaje con el ministro de Seguridad Pública chino, Meng Jianzhu; con uno de los nueve miembros del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista, Zhou Yongkang; con el canciller, Yang Jiechi, y con el ministro de Justicia, Wu Aiying.
La cancillería china declinó comentar las palabras de Holder acerca del Nobel Liu, cuya concesión ha sido calificada por Pekín como una confabulación contra su sistema jurídico y político.
Holder se encuentra de visita en el país asiático avanzar en la aplicación de acuerdos bilaterales en las áreas mencionadas y para preparar la visita del líder, Hu Jintao, a Washington el próximo mes de enero.
El fiscal estadounidense valoró los avances en estos sectores, pero señaló que todavía no se ha producido ningún encuentro del grupo de Diálogo de Expertos Legales China-EEUU.
"Un compromiso con el sistema de derecho, la existencia de abogados bien preparados y la independencia de los jueces son esenciales para luchar la corrupción, y garantizar una sociedad próspera y estable", señaló Holder ante los medios.