Cae la noche en Irak y cerca de 3.500 camiones militares atiborrados de material de intendencia, entre lo que hay costoso armamento, vehículos de asalto, computadores y hasta hornos microondas inician la misión más peligrosa y vital desde la sangrienta toma de Fallujah. El traslado de cerca de 1,5 millones de piezas militares hacia la capital del país, donde se ubica la central de despacho del ejercito americano. Son veinte mil soldados, algo así como la sexta parte del total de las tropas, la que está encargada de la maratónica tarea de retirar lo acumulado durante estos seis años y medio de operaciones. Desmantelar 300 bases militares en los cuatro puntos cardinales del país y despachar hasta el último de los objetos de vuelta a Estados Unidos o a Afganistán, adonde el presidente Obama acaba de anunciar la adición de 30.000 nuevos hombres, son según expertos el traslado más grande de tropa y equipamiento desde la Guerra de Vietnam.
Cada movimiento del convoy de retirada es planeado con meticulosidad. Como cualquier otra misión de robusta importancia se practica durante varios días hasta que todo esté en orden. Pues para la insurgencia los carros bomba y emboscadas no terminan por el simple hecho del inicio del repliegue, por el contrario es el momento preciso de atacar estos vulnerables y pesados objetivos militares.
“Es como trasladar a todos los habitantes del estado de Alaska con sus objetos personales al otro lado del mundo, en un tiempo muy corto y bajo las más adversas condiciones de seguridad”, explicó recientemente el general Paul Wents, comandante logístico en Irak. “Es una misión que va en etapas. Cada vez que cerramos una base el trayecto hacia el próximo punto seguro es cada vez más largo, lo que hace que la tarea sea cada vez más difícil”.
Es por esto que dos pantallas de tamaño de una sala de cine monitorean por medio de GPS satelitales el movimiento de cada uno de los camiones de la operación, indicando al personal en tierra sobre cualquier tipo de actividad o confrontación bélica en la ruta.
Pero no sólo esto desvela a la cúpula militar estadounidense en Irak. El dilema sobre dejar abandonados ciertos instrumentos para el uso del ejercito iraquí es otro gran dolor de cabeza, pues en muchos casos resulta más rentable dejar en el terreno cierto tipo de material que trasladarlo al otro lado del mundo. Sin embargo, el Congreso americano ha puesto un tope monetario al máximo que el ejército puede dejar para su contraparte iraquí. Tan sólo US$15 millones por base militar sin contar la infraestructura. El resto tiene que ser empacado y enviado de regreso a casa.
Al día de hoy ya van tres mil contenedores y dos mil vehículos los que han sido embarcados de vuelta a Estados Unidos. Toneladas de munición, barricadas y material de construcción ya están en camino a Afganistán. Los planes son que 124.000 soldados abandonen Irak después de las elecciones generales en enero de 2010, dejando un remanente de 50.000 hombres para labores de acompañamiento hasta finales de 2011.
Bajo número de muertos
Mientras sigue el retiro, se conoció el martes que la cifra de muertes civiles cayó a su nivel más bajo durante el mes de noviembre. Desde la invasión, en 2003, los atentados con bomba disminuyeron pese a los pronósticos de un alza en la violencia antes de las elecciones del próximo año, informaron funcionarios estadounidenses.
Ochenta y ocho civiles murieron este mes a causa de la violencia, registra el Ministerio de Salud, siendo la primera vez que el conteo mensual de víctimas fatales cae bajo los 100. La cifra de muertos civiles en Irak ha descendido gradualmente durante los dos últimos años, mientras la guerra sectaria desatada entre los alguna vez dominantes musulmanes sunitas y la mayoría chiita comienza a distenderse.
El número de personal militar estadounidense muerto en combate durante noviembre también permaneció bajo, con tres muertos, según la página web www.icasualties.org. Cerca de 100.000 iraquíes han muerto debido a la violencia durante la invasión de más de seis años y medio, de acuerdo con datos de autoridades y ONG.