El presidente de los Estados Unidos entregó este martes el tradicional discurso en el que habló de los logros de su administración y anticipó sus prioridades para lo que queda de su gobierno: inmigración, seguridad y desempleo. El mandatario aprovechó para enviar un mensaje de apoyo al líder opositor venezolano Juan Guaidó, condenar el gobierno de Nicolás Maduro, y advertir que Estados Unidos "nunca será un país socialista".