El presidente estadounidense, Barack Obama, y su Partido Demócrata se enfrentan este martes a un probable voto castigo en unas elecciones legislativas que todos los sondeos dan favorables a la oposición republicana.
Tras menos de dos años de gobierno de Obama, los republicanos podrían ganar como mínimo el control de la Cámara de Representantes, que renueva la totalidad de sus 435 escaños, y recuperar un terreno sustancial en el Senado, que renueva 37 de sus 100 bancas, según esas encuestas.
Los estadounidenses renuevan también 37 de 50 gobernaciones, y en ese campo las perspectivas tampoco son halagüeñas para los demócratas.
"Llevo desempleado casi un año. Voy a votar por (Marco) Rubio porque necesito un trabajo y estoy seguro que no lo voy a encontrar con los demócratas", explicó a la AFP Tom Gutiérrez, de 41 años, en una cafetería en Miami (Florida).
Marco Rubio, candidato republicano a senador, es una de las estrellas ascendentes de su partido gracias al apoyo del ala ultraconservadora, el Tea Party, el reciente fenómeno político estadounidense y base para el despegue republicano.
Los electores mostraron una alta participación en una jornada tranquila y con buen tiempo en la mayoría del país. Los primeros sondeos a boca de urna, a partir de las 18H00 locales (22H00 GMT) confirmaban los buenos resultados para la oposición.
Rand Paul, un oftalmólogo partidario de recortar drásticamente el gasto gubernamental, se convirtió en el primer senador del Tea Party en obtener una banca en estos comicios, según los medios. Este movimiento debe su nombre al histórico motín que preparó el terreno para la guerra de Independencia en los años 1770.
Paul ganó con facilidad el escaño de senador que ya tenía su partido en Kentucky (centro-este del país), y su correligionario Dan Coats arrebató además un escaño de senador a los demócratas en Indiana (centro-norte).
La noche se anunciaba larga para los demócratas, con los colegios electorales cerrando en Alaska a medianoche (08H00 GMT del miércoles). Obama abrió la jornada en campaña, con entrevistas radiofónicas desde la Casa Blanca para defender a los candidatos de su partido.
"Aunque mi nombre no esté en las papeletas, mi agenda va a depender de si la gente acude a votar", explicó Obama a la radio KPWR-FM de Los Angeles. El presidente buscó el voto joven, afroamericano e hispano hasta el último minuto.
En estados como Nevada, donde la competencia por el escaño de senador era reñida, si los hispanos salen a votar masivamente, "nos irá bien", dijo el mandatario.
Obama llegó al poder con la promesa de cambiar el estilo de hacer política en Washington, pero ahora son los republicanos los que advierten que quieren darle la vuelta al programa demócrata hasta convertirlo en irreconocible.
Tradicionalmente el partido en la Casa Blanca en Estados Unidos pierde escaños en el Congreso en las elecciones de medio mandato. Pero la derrota en esta ocasión podría ser amplia, la peor desde 1974 según Gallup. Esa firma de sondeos prevé que los republicanos ganarán con un de 55% los votos contra 40% para los demócratas.
Pero lo más preocupante en el horizonte político estadounidense es la amenaza de un bloqueo institucional, ante una oposición crecida, en una situación económica además aún frágil. Los republicanos han prometido que si cuentan con los votos suficientes, revocarán la vasta reforma de la salud, un triunfo personal de Obama en el Congreso, y recortarán fuertemente el presupuesto para acotar el déficit público.
Un 64% de los estadounidenses cree que el país va por mal camino, según la firma Rasmussen. La crispación y hasta los insultos han proliferado en una campaña electoral que ha batido además récord de gasto en ambos partidos.
Unos 660.000 hispanos ya votaron anticipadamente, según datos del principal consejero político de Obama, David Axelrod, en declaraciones a prensa en español. Eso representa un 13% más que en 2006. Los hispanos representaron un 7,4% del electorado hace dos años. En estados como como California, Colorado o Nevada, el escaño de senador se puede decidir por unos pocos miles de votos.
La polémica electoral también viene servida con los referéndums, como la denominada propuesta 19 en California para legalizar la marihuana, que despertó fuertes críticas de México y Colombia.