Una de las prácticas que más reprochan los inmigrantes es la de acudir a los centros laborales a exigir papeles y deportar a quienes no los tengan. Mediante esta práctica, consiguieron que en 2007 fueran deportadas cerca de cinco mil personas.
Los sectores agrícola y de servicios generales apoyaron la marcha, pues necesitan de la mano de obra barata. Años anteriores la marcha contó con más apoyo de su parte. Adicionalmente en Washington, miembros de la coalición 1 de Mayo se dispusieron frente a las sedes de los partidos políticos demócrata y republicano exigiendo a los candidatos presidenciales comprometerse con la comunidad inmigrante de su país. “Los inmigrantes son víctimas de redadas, persecución y discriminación, y hay que poner fin a eso” , dijo Virginia Leavell, coordinadora del grupo “Mexicanos sin fronteras”
Los empresarios afirman que las redadas están infundiendo temor incluso entre los inmigrantes legales y su éxodo significaría la quiebra de negocios. Piden al gobierno que vigile a los empresarios que explotan a los indocumentados por su desventaja a nivel legal.
En Estados Unidos hay aproximadamente doce millones de indocumentados. A falta de medidas migratorias por parte del gobierno nacional, los departamentales y locales acuden a medidas policiales contra ellos.