Para el ex presidente Castro es muy extraño todo lo que ha ocurrido alrededor del cobro, por parte de ‘Rojas’, de la recompensa que el Gobierno colombiano había ofrecido por la muerte de Iván Ríos.
"Era un posible agente infiltrado por los yanquis", dijo el ex mandatario cubano en referencia al desmovilizado, al tiempo que agregó que los jefes y funcionarios del gobierno estadounidense "trabajan febrilmente amenazando a todos con su brutal fuerza, pero el imperio es insostenible y no desiste. Tiene sed de sangre. ¡Hay que denunciarlo tenazmente!".
Aún así, Montoya recibirá una recompensa de cinco mil millones de pesos del gobierno colombiano, por haber entregado muerto a un Secretariado de las Farc.
"El asunto ha provocado un fuerte debate por sus implicaciones éticas", dice Castro en la segunda parte de su artículo, al cual nombró ‘Sed de sangre’, en el que recuerda que es lamentable que la Fiscalía colombiana "legalizara" la recompensa.
En la primera parte de esa editorial, publicada el sábado, el ex gobernante denunció la "estúpida intención" de involucrar a Cuba con las Farc, a partir de que Estados Unidos "no se resigna a ser el único perdedor" en la crisis diplomática desatada por el ataque militar de Colombia a una base de la guerrilla en territorio ecuatoriano.
"El imperio no se resigna a ser el único perdedor en la reunión del Grupo de Río celebrada en Santo Domingo el 7 de marzo", dijo tras citar las dos supuestas implicaciones de cubanos con las Farc, una en México y otro en Colombia.
Finalmente, Fidel Castro aseguró que "la sangrienta guerra de Irak y el rechazo de la población de Estados Unidos, el precio en vidas humanas, el número elevadísimo de heridos y mutilados por cada fallecido en la aventura bélica, muestran una situación llena de contradicciones".