Mercedes, una docente rural jubilada de 69 años y la única mujer entre los seis hermanos del ex prelado, dos de ellos ya fallecidos, dijo en un entrevista que publica el diario asunceno Abc Color que se encargará de reiterar a Lugo que cumpla con lo prometido en la campaña electoral cuando asuma el poder, el 15 de agosto próximo.
"Siempre sostuve e incluso criticaba por qué el poder y el dinero tienen que cambiar a la gente cuando tienen los principios bien definidos", señaló la futura primera dama, quien describió a su familia como "gente de trabajo".
La hermana mayor de Lugo, quien renunció a su estado clerical en diciembre de 2006, comentó que sintió alegría cuando su hermano decidió ingresar a la arena política porque conoce la "preocupación e interés" del mismo "por la suerte de su pueblo".
No obstante, expresó que: "sentí y siento temor por él (por el ex obispo), a que le hagan algún daño, porque en nuestro país existe una mafia instalada capaz de cualquier cosa".
Mercedes describió a Lugo, caracterizado porque no usa traje y por calzar sandalias, como un hombre sencillo y humilde que rehúsa a lo "extravagante".
"Si lo describo (…), como aparenta ser, vemos a un hombre calculador y frío, sin embargo, dentro de él existe una gran persona con espíritu caritativo", mencionó.
Mercedes, quien, pese a estar jubilada, sigue impartiendo clases en un colegio religioso privado de Encarnación, sur del país, en donde reside con su esposo y sus tres hijos, destacó que cuando asuma como primera dama buscará desarrollar "un programa social que brinde especial atención a la niñez y a los indígenas".
En alusión a la represión que sufrió parte de su familia como integrante de una fracción disidente del Partido Colorado durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89), la hermana del ex obispo abogó por que "nunca más ningún paraguayo sea perseguido por sus creencias o convicciones políticas".
Lugo, de 56 años y suspendido por el Vaticano tras renunciar a su estado clerical para dedicarse a la política, puso fin a 61 años de poder del Partido Colorado tras imponerse en las urnas el día 20 pasado con el apoyo de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC) , una coalición opositora de amplio espectro ideológico.