Parmly, quien se hizo cargo de la diplomacia estadounidense en Cuba en septiembre de 2005, será sustituido por el subsecretario de Estado adjunto para la Democracia, los Derechos Humanos y Asuntos Laborales, Jonathan Farrar.
Parmly fue destinado a La Habana como sucesor de James Cason, quien protagonizó varios desencuentros con las autoridades cubanas, que le bautizaron como el "cabo Cason".
El actual jefe de la SINA también fue blanco de críticas del Gobierno cubano, que llegó en 2006 a referirse al diplomático estadounidense como "idiota, bandido, tipejo y comebolas", entre otros insultos, por la decisión de Washington de instalar en su sede diplomática una pantalla para emitir mensajes informativos y artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El sucesor de Parmly tiene una gran experiencia en asuntos latinoamericanos, pues ha estado destinado en las embajadas estadounidenses de México, Belice, Paraguay y Uruguay.
En el Departamento de Estado se ocupaba hasta ahora de tareas asignadas a la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental como subdirector de la Oficina para Asuntos Andinos y también se encargaba de Argentina.
Farrar entró a formar parte del Departamento de Estado en 1980. Habla español y portugués. Está casado y tiene tres hijos.