Hace un año, el gobierno venezolano emprendió una campaña para detener el contrabando de combustible y productos de primera necesidad en la frontera con Colombia. Aunque la medida nació como algo temporal, se fue extendiendo hasta ahora. De 10:00 de la noche a cinco de la mañana, todos los puestos de control fronterizo a lo largo de los 2.200 kilómetros que comparten Venezuela y Colombia han estado cerrados. Según reportes del gobierno de Nicolás Maduro, la medida ha sido exitosa, pues “se han incautado barrlles de combustible, así como toneladas de alimentos”.
El Plan Nacional contra el Contrabando ha dejado 1.185 detenidos, 176 trochas inhabilitadas y 19.000 toneladas de productos confiscadas, según cifras oficiales. Pero personas como el alcalde de Ureña, Alejandro García, afirman que el balance “es negativo totalmente, porque el desabastecimiento es muy grave y el bachaqueo sigue galopante”. La misma opinión tiene Fedecámaras en el estado fronterizo de Táchira, que dice que el cierre nocturno no ataca las causas del contrabando y sí afecta a miles de personas de ambos lados.
Durante años, la frontera ha concentrado varios problemas: corrupción, escasez de alimentos, desabastecimiento, inflación, violencia, cambio de divisas –hasta 200 casas de cambio– por cuenta del astronómico diferencial cambiario.
Pero el problema más grave es el contrabando de gasolina (Venezuela tiene la más barata del mundo), que según el gobierno, llega a los 100.000 barriles. Hace un mes, Maduro aumentó el litro de 0,097 a 50 bolívares (51.446%), equivalentes a 0,25 centavos de dólar, y del diésel, que pasó de 0,048 a 83 bolívares (104.006%) igual a 0,42 dólar en los puntos fronterizos tachirenses de Rubio, Ureña, San Antonio y La Fría, aumento que según la líder opositora, María Corina Machado, solo legalizó el contrabando. “El valor del combustible en el mercado colombiano es cinco veces superior. Es por ello que el contrabando va a continuar y ahora legalizado”. En épocas de Hugo Chávez la frontera se cerró en 2007, 2009, 2010, 2011 y 2013.
Durante su gobierno, Maduro ha cerrado tres veces las frontera. La primera, en agosto de 2014; hace un mes, el paso fue clausurado durante varias horas por enfrentamientos que dejaron un contrabandista muerto, y ahora, por 72 horas, luego de que dos militares venezolanos terminaron heridos en enfrentamientos con contrabandistas. Y ordenó la llamada Operación de Liberación del Pueblo, una reciente campaña policial que busca acabar con bandas delincuenciales.
El analista venezolano Daniel García ve intenciones electorales detrás del cierre. “Esta situación en la frontera no es nueva, es la dinámica que la desidia de ambos países permitió desarrollar. Lo que pasa ahora es que el partido de gobierno va perdiendo las encuestas y como el conflicto limítrofe con Guayana no dio resultado, ahora hay que armar conflicto con Colombia, que sí da réditos”.
Según las últimas encuestas, para las elecciones del 6 de diciembre Maduro tiene apenas una popularidad de 22%, según un sondeo de Datanálisis.
El director de la firma, José Antonio Gil, aseguró que las elecciones parlamentarias de este año no serán fáciles para el gobernante Partido Socialista Unido (PSUV), por el difícil contexto económico, el Gobierno enfrenta una recesión, una alta inflación y precios del petróleo en mínimos de cinco años.
“A estas alturas del juego, la popularidad del presidente Maduro no tiene importancia para tomar las medidas que debe tomar. Tiene que devaluar, aumentar el precio de la gasolina, tiene que bajar el discurso en contra de la empresa privada”, dijo Gil.
¿Qué hacer?
Analistas venezolanos explican que el presidente debe atacar las razones de la crisis en la frontera, no los efectos. “El contrabando es consecuencia de la situación interna de los dos países, que solo se va a solucionar con medidas de mayor control, supervisión en compra y distribución de alimentos, acuerdos binacionales sobre precios, entre otras cosas”, explicó García.
La canciller colombiana, María Ángela Holguín, calificó la orden de clausurar por 72 horas la frontera como “una decisión soberana” del Gobierno venezolano y se reunió en Costa Rica con su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, con quien tendrá una reunión oficial el 14 de septiembre para atender la grave situación fronteriza.
Maduro presentará en los próximos días nuevas medidas de seguridad para “la estabilización de la frontera” y aseguró que se implementará un marco jurídico especial para los municipios más conflictivos de la zona. El mandatario venezolano pidió auxilio a las organizaciones internacionales de derechos humanos para formular un plan de contingencia que permita atender el flujo de refugiados colombianos, que dice ya alcanzó los 121.834 este año.