El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La tragedia de los inmigrantes

Honduras le pide a México investigar qué pasó con 50 ilegales que iban camino a EE.UU.

22 de diciembre de 2010 - 04:00 p. m.
PUBLICIDAD

Fueron cerca de 200 inmigrantes centroamericanos los que abordaron el tren que sale cada noche de la localidad mexicana de Arriaga y que se convierte en la esperanza para llegar a Estados Unidos. En un retén de rutina, la policía mexicana detuvo a 92 y los regresó a sus países de origen, pero el resto continuó su ruta hacia el país del norte, colgados entre los vagones y en el techo.

Pero en algún momento la máquina se detuvo violentamente. Los Zetas —un grupo que además de dedicarse al narcotráfico, domina las redes de extorsión y secuestro de inmigrantes— obstruyeron las vías del tren con árboles, basuras y piedras. De inmediato, algunos inmigrantes echaron a correr, cerca de 50 no alcanzaron y hoy su destino es incierto.

Según testimonios reunidos por el cónsul hondureño en México, los delincuentes subieron a los vagones, golpearon a los inmigrantes, los despojaron de sus pertenencias y posteriormente secuestraron a unas 50 personas, entre ellas 15 mujeres y cinco menores de edad.

“Nos encontramos sumamente preocupados por la noticia, creemos que se produjo un secuestro en Oaxaca, unas 50 personas, entre ellas varios hondureños”, declaró a periodistas el canciller hondureño, Mario Canahuati. El Instituto Nacional de Migración (INM) de México, que depende de la Secretaría de Gobernación (Segob), indicó en un comunicado que “no existe evidencia de que el tren haya sido obstaculizado o bloqueado por ningún grupo en la localidad de Chahuites, Oaxaca, y que la denuncia del gobierno de Honduras no tenía ningún sustento”.

Pero la llegada de un grupo de centroamericanos de nacionalidades hondureña, guatemalteca y salvadoreña, a las oficinas de las autoridades migratorias en México como testigos de los hechos, obligaron al gobierno de este país a rectificar sus palabras. El comisionado del INM, Salvador Beltrán del Río, “tomó contacto con el canciller Mario Canahuati de Honduras y con el viceministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Juan José García Vázquez, con quienes las autoridades mexicanas mantienen constante comunicación.

“Si se confirma todo esto, habrá que llegar a donde están estas personas secuestradas, de manera que no tengamos que pasar por la triste noticia de lo que vivimos todos con la masacre de Tamaulipas, donde en agosto pasado fueron asesinados 72 inmigrantes latinoamericanos, entre ellos hondureños”, recordó Canahuati.

Beltrán del Río, en declaraciones a las emisoras Radio Mil y Radio Red, detalló que son doce los testigos que han comparecido ya ante personal del INM y que se encontraban en el albergue Hermanos del Camino, ubicado en Ciudad Ixtepec, en el estado de Oaxaca. Agregó que contactaron a la empresa ferroviaria que maneja el tren y que dijeron no tener “conocimiento de que haya ocurrido la detención” del mismo en esa zona, aunque se sigue trabajando para constatarlo.

El alto funcionario dijo que por el momento se trata de encontrar datos sobre el posible secuestro y que se maneja como “conjetura” que los grupos criminales “no están pudiendo reclutar a mexicanos, entonces están acudiendo a hacerlo con migrantes” en las rutas que éstos utilizan para llegar a Estados Unidos.

Conoce más
Ver todas las noticias